El expresidente boliviano Evo Morales desafió hoy a la oposición a demostrar en la justicia que él sea “un corrupto, un narcotraficante” o que haya violado los derechos humanos, y remarcó que no tiene temor de enfrentar un eventual proceso judicial.

"Que demuestren que Evo es corrupto, que Evo es narcotraficante, que demuestren que Evo ha violado los derechos humanos", apuró Morales, que reseñó que casi todos los gobiernos bolivianos desde la década de 1980, incluido el de facto de Jeanine Áñez, lo demandaron en la justicia y nunca sufrió una condena.

Las palabras del exmandatario son en réplica a la oposición que, conocido ayer el informe del grupo de expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la crisis política ocurrida en Bolivia en 2019, salió a pedir el juicio al exgobernante.

Eso, pese a que el documento del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) diferenció entre las muertes ocurridas en choques entre civiles en los últimos días del Gobierno de Morales y las masacres cometidas por militares y policías movilizados luego por ya por el Ejecutivo de facto de Áñez.

"La Policía y las Fuerzas Armadas, de modo separado o en operativos conjuntos, usaron la fuerza de modo excesivo y desproporcionado y no previnieron adecuadamente los actos de violencia dejando desprevenidos a los ciudadanos y ciudadanas", indicó la investigación.

El GIEI estuvo compuesto por la colombiana Magdalena Inés Correa Henao, la argentina Patricia Tappatá Valdez, el brasileño Marlon Weichert, el chileno-español Jaime Vidal Melero, el inglés Julian Burger y el argentino Juan Méndez.

"Si quieren podrán hacer (juicio); es su derecho. Pero no van a encontrar nada: sólo van a perder tiempo. A mí me han procesado desde 1989, les he ganado todos los procesos y, venga de donde venga el proceso, vamos a seguir ganando", declaró el líder del gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) en una conferencia de prensa.

El expresidente vaticinó que idéntico resultado tendría una eventual demanda ante la Corte Penal Internacional que anunciaron la semana pasada grupos opositores, entre ellos el Comité Cívico del departamento de Santa Cruz.

Morales manifestó que el informe del grupo de la CIDH no solo confirmó que la administración de Áñez ejecutó las masacres de Senkata y Sacaba, sino que puso en evidencia hechos que constituyen prueba de que la expresidenta llegó al poder mediante un golpe de Estado.

"En todo caso, ese informe está en manos de la justicia boliviana y los organismos internacionales", sostuvo Morales, según la agencia Sputnik. (Télam)