Moldavia, una pequeña república enclavada entre Ucrania y Rumania, que declaró el estado de emergencia el mismo día que las tropas rusas irrumpieron en territorio ucraniano, entregó hoy la segunda parte del cuestionario de adhesión a la Unión Europea (UE).

"Hoy he entregado al embajador (de la UE en Moldavia) Janis Mazeiks la segunda parte del cuestionario de adhesión a la Unión Europea: 33 capítulos en 7 volúmenes y más de 2.800 páginas de trabajo colectivo", escribió la primera ministra moldava, Natalia Gavrilita, en su cuenta de Twitter.

Gavrilita agradeció a todos los que contribuyeron a la preparación de este documento y añadió que "el futuro de Moldavia está en la UE".

Moldavia solicitó el ingreso a la UE el 3 de marzo, días después del inicio de la ofensiva militar rusa en la vecina Ucrania y poco más de un mes después, el 22 de abril, entregó la primera parte del cuestionario de adhesión.

La medida, según explicó la presidenta moldava, Maia Sandu, fue adoptada para preparar el país para el flujo de refugiados desde la vecina Ucrania.

La comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, felicitó hoy a Moldavia por su gestión de la crisis migratoria.

Johansson señaló que más de 400.000 refugiados ucranianos llegaron a Moldavia y que casi 100.000 permanecen aún en el país, de poco más de 2 millones de habitantes.

Esta semana, Estados Unidos acusó a Rusia de querer extender la guerra en Ucrania hacia Transnistria, una región separatista de Moldavia.

Transnistria se separó del territorio moldavo tras una breve guerra civil en 1992, en la que contó con la ayuda rusa, y provocada tras el desmembramiento de la Unión Soviética, de la cual tanto Moldavia como Ucrania formaban parte.

Se había autoproclamado como república el 29 de octubre de 1990 y cuenta con un 12% del territorio moldavo y un 23% de la producción industrial, más el estratégico control de vías de transporte y gasoductos.

De unos 500.000 habitantes, tiene su propia moneda pero es sumamente dependiente de Rusia, que le suministra gratuitamente gas y tiene desplegados unas 20.000 toneladas de armamento de la época soviética y unos 1.500 soldados rusos.

Moldavia, por su parte, no dejó de reclamar todos estos años la integración de ambas zonas separadas por el río Dniester y acusa a Moscú de promover la independencia de esa franja, a la que considera con un estatus especial. (Télam)