Los ministros de Salud de los siete países más industrializados (G7) debatieron hoy en Inglaterra el reparto de vacunas del coronavirus con naciones de bajos recursos y prometieron combatir futuras amenazas para la salud colaborando en la identificación de señales de alerta temprana procedentes de los animales y el medio ambiente.

Las conversaciones de dos días entre los responsables de salud de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos, que continuarán mañana, tuvieron lugar en la Universidad de Oxford antes de una cumbre del G7 la próxima semana en el sureño condado inglés de Cornualles.

"Trabajaremos para intentar alcanzar el objetivo de que la vacuna esté disponible en todo el mundo", prometió el ministro británico, Matt Hancock, recordando que "esta es una pandemia mundial y nadie está a salvo hasta que todo el mundo lo esté".

Según Hancock, si bien en el Reino Unido, el 75% de la población adulta ya recibió una primera dosis de la vacuna y se puede ver como repercute en el impacto de pandemia en el país, dijo que "esto no termina hasta que se haya acabado en todas partes".

En esa línea, la diputada Layla Moran, del partido opositor Liberales Demócratas, pidió al ministro británico y sus pares del G7 que respalden una exención de los derechos de propiedad intelectual para las vacunas contra el coronavirus.

"Si se hace esto, se cree que se aceleraría el proceso de vacunación en todo el mundo, con otros países y empresas capaces de producir las vacunas que son propiedad de la Universidad de Oxford y AstraZeneca, Pfizer y Moderna y las fabrican", aseguró.

“Eso es lo que ya hemos hecho aquí en el Reino Unido. Hace más de un año, adoptamos ese enfoque con la vacuna Oxford-AstraZeneca", sostuvo Hancock en ese sentido.

“Pusimos la inversión en desarrollar esa vacuna, una combinación de la Universidad de Oxford, el Gobierno del Reino Unido y AstraZeneca, y la implementamos ahora a un cierto costo en todo el mundo", afirmó.

Los ministros discutieron también compartir información sobre cómo detectar amenazas a la seguridad sanitaria mundial, emergencias de salud humana y los vínculos causales con factores animales, vegetales o medioambientales.

Dado que tres quintas partes de todas las infecciones saltan de los animales a los seres humanos, incluida, al parecer, el coronavirus, Hancock junto a sus homólogos del G7 se comprometieron a colaborar para mejorar la sanidad animal y medioambiental para evitar la propagación de las enfermedades.

Datos recientes publicados por la consultora YouGov muestran que el Reino Unido sigue encabezando la lista de naciones en las que la gente está dispuesta a vacunarse contra el coronavirus o ya se ha vacunado.

Se reconoció que es necesario aumentar los niveles de confianza, accesibilidad y disponibilidad de las vacunas en todo el mundo para poner fin a la pandemia.

"Estamos lanzando, liderando y defendiendo una Campaña Global de Confianza en las Vacunas dirigida por el Grupo de Trabajo Global de Confianza en las Vacunas del G7 con la misión de promover la confianza en las vacunas a nivel mundial", afirmó Hancock. (Télam)