El Gobierno de Uruguay anunció hoy una iniciativa parlamentaria que propone expulsar del país a los extranjeros que cometan delitos, porque “a esa gente no la queremos, ni siquiera en las cárceles”, según dijo el ministro del Interior, Luis Alberto Heber.

“Uruguay abre sus puertas a gente para que venga a trabajar, con las mejores tradiciones, y delinquen… Queremos tener una ley mucho más eficaz para que al que delinque se lo expulse del país, con condena por el señor juez. Tenemos que tener un arma jurídica para expulsar a esta gente”, remarcó Heber.

En declaraciones que hizo durante la inauguración de una comisaría en Parque del Plata, el ministro anunció el envío de un proyecto al Congreso a partir de la imputación de varios extranjeros que integraban una red de trata con fines de explotación laboral.

"Les abrimos la puerta, los recibimos bien y tenían personas menores casi esclavizadas. ¿Y ahora los vamos a costear en el sistema penitenciario nuestro?", se preguntó Heber sobre la banda que operaba en la zona del Chuy, en la frontera con Brasil.

La Fiscalía del Chuy imputó el sábado a tres personas -una colombiana, una ecuatoriana y una venezolana-, por asociación para delinquir y trata de personas con fines de explotación laboral.

Aparentemente, la organización captaba personas extranjeras a través de internet y las sometía a trabajar para una entidad protectora de animales todo el día a cambio de alojarse en un hostel en condiciones precarias y recibir comida.

Insistió el jefe de Interior que Uruguay abre “generosamente” sus puertas a los extranjeros, pero que resulta “totalmente inadmisible” que se dediquen al delito, según la agencia Sputnik y el sitio MontevideoPortal.

Finalmente, el funcionario dijo que, en materia de cifras, en la cartera se obtuvieron buenos resultados, aunque "no alcanzan".

"¿Objetivos? El último que dijo objetivos se equivocó, no cumplió. Nosotros no decimos; queremos seguir diciendo que es permanente la lucha contra la delincuencia y el abatimiento del crimen organizado. Ese es el que origina a todos los demás delitos”, afirmó. (Télam)