El empresario bolsonarista Luciano Hang, un multimillonario de Brasil con una fortuna de unos 2.700 millones de dólares, reconoció hoy que posee tres empresas offshore en paraísos fiscales pero negó haberlas usado para financiar el lanzamiento masivo de noticias falsas a favor del presidente Jair Bolsonaro o del uso de remedios no autorizados para combatir la Covid-19.

Vestido con traje verde loro y corbata amarilla, el dueño de la cadena de tiendas Havan, famosas por tener una estatua de Libertad gigante en la entrada, enfrentó a la comisión investigadora del Senado que lo convocó para determinar su rol en la financiación de difusión de noticias falsas por el sistema de mensajería Whatsapp y con el pago de publicidad en Google.

"Tenemos tres empresas offshore en paraísos fiscales porque tengo una empresa que importa muchos productos y con esas empresas, declaradas ante el fisco, me cuido de los vaivenes del cambio", dijo Hang y negó haber usado esas compañías para distribuir dinero destinado a financiar noticias falsas sobre una supuesta cura de la pandemia con remedios como el antipalúdico hidroxicloroquina que promocionó y distribuyó el Gobierno de Bolsonaro.

"Jamás produje ni financié fake news", aseguró Hang, empresario del estado de Santa Catarina y uno de los principales aliados de Bolsonaro, en el marco de una sesión escandalosa de la comisión parlamentaria de investigación (CPI) que indaga sobre la gestión federal de la pandemia, en la que primaron los gritos y acusaciones cruzadas entre oficialistas y opositores.

El caso de Hang es emblemático porque está siendo investigado por el Tribunal Superior Electoral (TSE) por haber hecho publicidad ilegal en Facebook a favor de Bolsonaro en las elecciones de 2018 -por lo cual ya pagó multa- y también está en la mira del Supremo Tribunal Federal, la corte suprema, que investiga la financiación de organización de actos contra el estado de Derecho y a favor de un golpe de Estado.

Hang fue acusado por el presidente de la comisión, Omar Aziz, y el relator, Renán Calheiros, de haber mentido sobre la muerte de su madre, víctima de Covid-19, fallecida mientras era tratada con la prepaga Prevent Senior, una empresa acusada de fraguar historias clínicas y de obligar a sus médicos a recetar remedios no comprobados científicamente.

Médicos de esa prepaga denunciaron que aplicaban el tratamiento sin conocimiento de los pacientes.

La madre de Hang falleció en enero luego de haber recibido el cóctel conocido como Kit Covid y defendido por los médicos bolsonaristas que incluye al antipalúdico cloroquina.

"No le pudimos hacer un tratamiento preventivo. Yo hasta el día de hoy tomo remedios para reforzar mi cuerpo", dijo Hang, quien fue defendido por el senador Flavio Bolsonaro, hijo del persidente, quien argumentó que eso forma parte de la "libertad entre médico y paciente".

En las redes sociales el dueño de las tiendas Havan defendió el tratamiento precoz con remedios no comprobados científicamente.

Según la acusación, el Gobierno, médicos y empresarios afines montaron una red con prepagas para distribuir supuestos remedios no comprobados científicamente para tratar la Covid y crear una sensación de que Brasil podía continuar funcionando sin cuarentenas y sin vacuna porque tenía un milagroso remedio.

"Todos los Gobiernos tuvieron su corte, todos los Gobiernos tuvieron a un bobo de la corte", lo acusó el senador Calheiros, opositor del Movimiento de la Democracia Brasileña.

Hang es uno de los personajes más idolatrados de la extrema derecha en Brasil y una figura oficialista famosa en las redes sociales.

Vestido como un 'loro verde amarillo' -como lo llaman- el calvo empresario ya ha financiado aviones que en las playas de Florianópolis lanzaron panfletos y mostraron banderas gigantes con la frase "Lula ladrón".

Pero además, está siendo investigado por la Fiscalía del trabajo por amenazar a sus 20.000 empleados con ser despedidos si en 2018 votaban a Fernando Haddad, el candidato del Partido de los Trabajadores que finalmente fue derrotado por Bolsonaro.

Hang dijo que no es negacionista y que siempre creyó en el tratamiento preventivo impulsado por el Gobierno.

"Es libertad de opinión", se defendió Hang y destacó que participó de una frustrada iniciativa para que empresarios puedan comprar vacunas en forma paralela al Estado.

Además ratificó su apoyo explícito a Bolsonaro en las elecciones de 2018 y dijo que lo hizo para evitar que Brasil se convierta en una "Venezuela".

Hoy en Boa Vista, estado norteño de Roraima, fronterizo con Venezuela, el presidente Bolsonaro usó justamente la crisis de ese país vecino para golpear al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), favorito a derrotarlo en las elecciones del 3 de octubre de 2022.

Desde la región amazónica, dijo que lo que sucede en Venezuela es producto de las políticas "de la izquierda" y pronosticó que las leyes laborales estarán en riesgo en Brasil si gana Lula el año que viene: "Vi que Lula elogiaba el modelo de China. No podemos aceptar que alguien que fue presidente venga con esa propuesta."

(Télam)