El Gobierno mexicano reiteró hoy su posición a favor de una salida pacífica al conflicto entre la oposición y el Gobierno venezolano y, sin dejar de lado su posición neutral, abogó porque se pueda conseguir el levantamiento de las sanciones políticas y económicas impuestas a Venezuela por Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.

"Estamos a favor del diálogo y de la solución pacífica de las controversias. Nos gustaría que se llegara a acuerdos y que no se utilice la fuerza", dijo durante su conferencia presidencial matutina el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Dirigentes del Gobierno y la oposición venezolanos comenzaron la semana pasada un proceso de negociaciones firmando en México, con la mediación de Noruega, un memorándum de entendimiento de siete puntos, entre los cuales están los derechos políticos, el levantamiento de las sanciones y el respeto al estado de derecho.

"Nuestro objetivo estratégico, y aquí creo que hablamos por otros países de la comunidad latinoamericana y caribeña, es que haya una serie de acuerdos que permitan que Venezuela pueda continuar su camino sin sanciones y con pleno reconocimiento de toda la comunidad internacional", indicó el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, durante la conferencia presidencial.

Pese a que las sanciones políticas y económicas que Estados Unidos impuso a Venezuela, entre ellas un embargo petrolero, son apoyadas por Canadá y la Unión Europea, el Gobierno estadounidense señaló que está dispuesto a revisarlas si hay avances significativos en dichas negociaciones en México, según informó la agencia AFP.

Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y otros países, que desconocen como presidente venezolano a Nicolás Maduro, dan su respaldo al líder opositor venezolano Juan Guaidó, quien se autoproclamó "presidente encargado" de Venezuela en 2019.

México, que sí reconoce a Maduro, y Noruega son los facilitadores de este diálogo en el que la oposición venezolana exige un cronograma que conduzca a elecciones presidenciales y a la liberación de políticos encarcelados.

El domingo pasado, la cancillería noruega señaló que las reuniones en México fueron "constructivas" y se volverán a reunir los próximos 3 y 6 de septiembre. (Télam)