México anunció hoy el cierre desde mañana de la frontera sur con Guatemala y Belice al "tránsito no esencial" para evitar la expansión de casos de Covid-19, aunque algunos medios especularon con que la decisión puede responder a un pedido de Estados Unidos para frenar que más extranjeros intenten entrar a su territorio.

La medida, anunciada por la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, coincidió con un informe reciente del diario The New York Times que reveló que Washington estaba presionando al gobierno de Andrés López Obrador para restringir la entrada de migrantes centroamericanos.

Algunos medios, entre ellos el guatemalteco Prensa Libre, también vincularon la decisión de restringir el acceso de personas al tránsito no esencial en los límites sureños con la entrega de vacunas anti-Covid a México por parte del gobierno estadounidense, anunciada hoy en Washington.

El cierre de la frontera sur al tránsito no esencial, que ya rige en la zona limítrofe con Estados Unidos, entrará en vigencia mañana y terminará el 21 de abril.

“Para prevenir la propagación de #COVID19, México impondrá a partir del 19 de marzo de 2021 restricciones al tránsito terrestre para actividades no esenciales en su frontera norte y sur. Adicionalmente, el @GobiernoMX desplegará medidas de control sanitario en el norte y sur del país. Las restricciones al tránsito no esencial y las medidas sanitarias se mantendrán vigentes hasta las 23:59 del 21 de abril”, señaló la Cancillería azteca en un hilo de tres mensaje en la red Twitter.

El domingo se cumplirá un año de que la frontera entre México y Estados Unidos está cerrada al tránsito terrestre no esencial.

El endurecimiento en la frontera sur ocurre en medio de un incremento del flujo migratorio de ciudadanos de Honduras, El Salvador y Guatemala que buscan llegar a Estados Unidos, como hicieron notar algunos medios informativos locales.

En forma coincidente, la Cancillería mexicana anunció que Washington al fin accedió a entregar vacunas a México, lo que de inmediato desató suspicacias sobre una especie de "trueque" a cambio de las restricciones en la frontera con Centroamérica.

Se prevén 2,5 millones de dosis para México y 1.5 millones para Canadá, informó ayer la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, sin precisar las fechas de envío.

Psaki fue consultada por periodistas si la entrega de las vacunas tenía relación con la cooperación del Gobierno de México para frenar la migración, pero la funcionaria se limitó a responder que existen “varias conversaciones diplomáticas, conversaciones paralelas, varios niveles de conversaciones” para evitar “la propagación de la pandemia global y este es uno de los objetivos diplomáticos”.

“Otro de nuestros objetivos diplomáticos es trabajar para contrarrestar los desafíos en fronteras; entonces no es de sorprenderse que estas dos conversaciones lleguen a ocurrir”, dijo Psaki. (Télam)