La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, defendió hoy la política inmigratoria de su Gobierno y planteó que el Ejecutivo de derecha y ultraderecha que encabeza "está respetando todas las convenciones internacionales" al permitir el desembarco solo de personas frágiles, mujeres y niños de los barcos que rescatan náufragos en el Mediterráneo.

"El Gobierno italiano está cumpliendo con todas las convenciones internacionales y la prohibición impuesta a estos barcos de ONG de permanecer en aguas italianas, más allá del período necesario para garantizar las operaciones de rescate y asistencia a personas frágiles, está justificada y es legítima", aseguró hoy Meloni ante representantes de su fuerza política, el partido de ultraderecha Hermanos de Italia, informan los diarios La Repubblica y La Stampa.

Meloni defendió así la decisión de su Gobierno de rechazar el desembarco de todas las personas presentes a bordo de los barcos de organizaciones que operan en el Mediterráneo: "A bordo de estos barcos no hay náufragos, sino migrantes", denunció.

Para la premier, "han subido personas a bordo en aguas internacionales por transbordo desde otras unidades de enlace naval y el buque que las tomó a su cargo está equipado para acogerlas y atender todas sus necesidades de recepción".

La política inmigratoria de Meloni, que busca forzar a otros países europeos a acoger cuotas de los migrantes que desembarquen en Italia, fue de todos modos calificada como "inhumana" por la oposición, que reclama que se habilite el desembarco de todas las personas a bordo de los barcos que operan en el Mediterráneo.

"En los periódicos de esta mañana leí titulares surrealistas, alejados de la realidad. Por ejemplo, la decisión de la autoridad sanitaria de desembarcar a todos los migrantes en barcos de ONG, declarándolos frágiles sobre la base de posibles riesgos de problemas psicológicos, no dependía del gobierno. Elección, la de la autoridad sanitaria, que nos pareció bizarra", agregó hoy Meloni.

Meloni, que encabeza un Ejecutivo de derecha en alianza con el partido más duro antiinmigrantes, la Liga de Matteo Salvini, obtuvo de todos modos un apoyo explícito del papa Francisco en las últimas horas a su política inmigratoria, luego de que el pontífice destacara que el Gobierno autorizó el desembarco de frágiles, mujeres y niños y exhortara al resto de Europa a "no dejar solos" a los cuatro países mediterráneos que reciben más desembarcos: Italia, España, Chipre y Grecia. (Télam)