El líder de la izquierda francesa, Jean-Luc Mélenchon, aseguró hoy que si consigue la mayoría necesaria para ser primer ministro en los próximos comicios legislativos le otorgará la nacionalidad francesa al periodista Julian Assange.

Las declaraciones del dirigente llegan a pocas horas del cierre de la campaña para la segunda vuelta de los comicios en Francia y en reacción a la decisión del Gobierno británico de extraditar a Estados Unidos al fundador de WikiLeaks.

"Si soy primer ministro el lunes, el señor Julian Assange, creo que lo ha solicitado, será naturalizado como ciudadano francés y pediremos que sea evacuado a nuestro país", afirmó el líder de coalición de izquierda NUPES en una rueda de prensa en París.

A la fuerza, que agrupa a socialistas, comunistas y ecologistas le faltaron muy pocos votos en la primera vuelta para alcanzar a la coalición Juntos del presidente Emmanuel Macron.

Assange, de 50 años, es reclamado por la justicia estadounidense por la publicación de más de 700.000 documentos clasificados sobre las actividades militares y diplomáticas de Estados Unidos, especialmente en Irak y Afganistán, desde 2010. Se enfrenta a 175 años de prisión.

Entre esos documentos figuraba un video que mostraba a civiles, incluidos dos periodistas de la agencia Reuters, muertos por disparos de un helicóptero de combate estadounidense en Irak en julio de 2007.

Tras una larga batalla legal, el Gobierno británico confirmó hoy su extradición a Estados Unidos.

El portal WikiLeaks calificó de "día oscuro para la libertad de prensa y la democracia británica" la decisión de Reino Unido.

"Cualquiera en este país que se preocupe por la libertad de expresión debería estar profundamente avergonzado de que la ministra del Interior (británica, Priti Patel) haya aprobado la extradición a Estados Unidos, el país que planeó su asesinato", señaló en un comunicado difundido en sus redes sociales.

WikiLeaks anticipó que apelará la decisión, algo que solamente podrá hacer si el Tribunal Superior británico lo autoriza, con la posibilidad de ir en última instancia ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. (Télam)