Médicos Sin Fronteras en Haití denunció hoy un marcado aumento de personas heridas por balas perdidas que llegan a sus instalaciones en Puerto Príncipe, producto de la violencia de pandillas que se recrudece en el centro de la capital del país más pobre de América.

En paralelo, el costo de vida se dispara y la escasez de combustible empeora, lo que amenaza la ayuda humanitaria crucial para los residentes, reportó la agencia de noticias rusa Sputnik.

"Desde el pasado fin de semana, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha observado un aumento significativo del número de pacientes heridos por balas perdidas en nuestras instalaciones médicas de la capital de Haití", dijo la organización en un comunicado.

MSF aseguró que atendieron a unas 80 personas en su centro de urgencia de Turgeau con heridas de bala, cifra que representa solo un pequeño porcentaje de las víctimas debido a que el desplazamiento en esa zona del sur de la ciudad se volvió "extremadamente peligroso", informó la agencia Sputnik.

La guerra desatada entre las bandas del G-9 y el G-Pep en Cité Soleil, el barrio pobre más grande del país, se trasladó esta semana a Bel Air, a escasos metros del Palacio Nacional y del Cuartel General de la Fuerzas Armadas en Puerto Príncipe.

Los enfrentamientos recrudecieron desde comienzos de este mes en la capital haitiana y solo del 8 al 17 de julio se registraron 471 muertos, heridos y desaparecidos, según el balance de la Organización de las Naciones Unidas.

La víspera, la Policía anunció que se desplegó en varios sitios para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

"La Policía Nacional de Haití, que comprende el sentimiento de preocupación que sienten los habitantes y más particularmente el sector comercial y universitario por este clima de tensión, desea precisar que la policía no ha permanecido pasiva ante esta situación", informó en un comunicado.

No obstante, las hostilidades continúan y áreas permanecen inaccesibles como Martissant, Bel Air o Cité Soelil,

Unos 3.000 habitantes de esta última comuna, la más pobre del área metropolitana de Puerto Príncipe, tuvieron que huir de sus casas, entre ellos "cientos de niños no acompañados".

Además, el conflicto entre pandillas afecta a todas las actividades de la capital haitiana, ya que Cité Soleil se encuentra cerca del terminal petrolero que alimenta tanto Puerto Príncipe como todo el norte del país.

Haití está sumido en una crisis política tras las últimas elecciones a finales de 2016. La situación se ha visto agravada por el asesinato el 7 de julio de 2021 del presidente Jovenel Moïse por un comando armado que ingresó en la residencia presidencial. (Télam)