Vietnam impuso hoy más restricciones de circulación y reunión en la más grande de sus ciudades y suspendió la llegada de vuelos desde el extranjero a un segundo de sus tres aeropuertos internacionales, el de Hanói, días después de detectar una supervariante del coronavirus que combina la india y la británica y es mucho más contagiosa.

Mañana a la medianoche entrará en vigor "una suspensión temporal de los vuelos internacionales que transportan pasajeros hacia Vietnam a través del aeropuerto de Noi Bai" de Hanói, anunció la administración de la aviación civil en un comunicado.

Los vuelos internacionales con salida en Hanói continuarán operativos, según el comunicado, pero el Gobierno no precisó si los vuelos domésticos se verán afectados por la suspensión.

El Ministerio de Salud de Vietnam anunció el fin de semana pasado que las autoridades descubrieron una "nueva variante híbrida" altamente contagiosa, resultado de una combinación de las cepas detectadas inicialmente en el Reino Unido y en India, a la que se atribuyó un aumento de casos en el país en las últimas semanas.

El anuncio de la nueva variante hizo saltar las alarmas, justo cuando Vietnam trataba de contener focos de la epidemia en más de la mitad de su territorio.

Enfrentado a la nueva mutación, Vietnam impuso más restricciones hoy en su ciudad más grande, Ho Chi Minh, por lo que las personas solo podrán salir de sus casas para las actividades necesarias y las reuniones públicas de más de 10 personas están prohibidas.

El periódico estatal Vietnam News informó que la autoridad de la ciudad planea realizar pruebas a toda su población de casi 9 millones de habitantes, a razón de 100.000 por día.

La pasada semana, antes de conocerse la existencia de la nueva variante, la ciudad de Ho Chi Minh prohibió las llegadas internacionales a su aeropuerto internacional Tan Son Nhat.

Hasta ahora, Vietnam se había visto relativamente protegido del virus, y la mayoría del total de 6.700 casos y 47 fallecidos registrados se produjeron desde abril.

El país tiene 97 millones de habitantes y por ahora ha vacunado a 1 millón de personas.

Las autoridades quieren acelerar el ritmo y llegar a una inmunidad colectiva a finales de año.

En China, en tanto, autoridades impusieron a partir de hoy nuevas limitaciones para viajar, cancelaron vuelos y lanzaron un plan de testeo masivo a los residentes en la provincia de Guangdong, la más poblada del país, luego de que se registraran 20 casos de coronavirus de la variante india.

Si bien son números bajos en comparación con muchos lugares del mundo, el aumento preocupó a los líderes chinos que pensaban que tenían la enfermedad bajo control.

Quienes salgan de Guangdong en avión, tren, ómnibus o automóvil privado después de las 22 deberán presentar los resultados de una prueba de ácido nucleico realizada dentro de las últimas 72 horas.

Además, se establecerán estaciones de prueba para conductores de camiones en las carreteras principales.

Paralelamente, Malasia abrió hoy su primer centro de vacunación masiva, en busca de acelerar una atrasada campaña de vacunación y mientras empeora drásticamente su curva de contagios.

Ubicado en un centro de exposiciones de Kuala Lumpur, el sitio puede vacunar hasta 8.000 personas al día, informaron autoridades sanitarias, que agregaron que se abrirán más centros de masas de este tipo en todo el país.

Malasia impuso un bloqueo casi total que regirá a partir de mañana, el segundo en más de un año, por el que la mayoría de las actividades sociales y económicas, a excepción de 17 sectores esenciales, se cerrarán durante al menos dos semanas.

Los casos diarios de virus alcanzaron un récord de 9.020 el sábado antes de disminuir a 6.824 hoy.

Las infecciones totales de Malasia aumentaron a 572.357, mientras que las muertes son más de 2.600, y ambas se han quintuplicado en comparación con todo el año pasado.

Hasta ahora, menos del 10% de los 33 millones de habitantes del país han sido vacunados. (Télam)