Miles de personas fueron devueltas de forma ilegal a Turquía, según un informe publicado por la ONG alemana Mare Liberum, que destacó que las violaciones de los derechos de migrantes y refugiados en Grecia registraron el año pasado "una escalada inédita", y criticó la actuación de la agencia europea de control de fronteras.

"Más de 9.000 personas (que intentaban llegar a Grecia) fueron violentamente expulsadas a Turquía y privadas de su derecho al asilo, según 321 incidentes documentados" por la oenegé, que precisó que había "reconstruido los casos de las víctimas a partir de sus testimonios, por ejemplo".

El reporte señaló que la expulsión en las fronteras exteriores de la Unión Europea (UE) "no es un fenómeno inusual", y que además de los guardacostas griegos, "Frontex, pero también barcos bajo el mando de la OTAN, están implicados en esas expulsiones sistemáticas e ilegales".

"Esas expulsiones no son casos aislados (...) sino un 'modus operandi' recurrente y cotidiano en las fronteras exteriores de la UE", consideró Paul Hankel, uno de los autores del estudio de Mare Liberum, que trabaja desde 2018 en el mar Egeo, informó la agencia de noticias AFP

El Parlamento Europeo investiga la actuación de los guardacostas europeos, miembros de Frontex, pero un estudio realizado por la oenegé Mare Liberum entre marzo y diciembre de 2020 pone de manifiesto una "escalada inédita de las violaciones de derechos humanos en el mar Egeo, en la frontera marítima y terrestre" entre Grecia y Turquía, indicó la organización alemana.

Desde su llegada al poder en 2019, el gobierno griego decidió dar prioridad a "la seguridad" de las fronteras exteriores con una política estricta sobre las migraciones y controlando cada vez más la actividad de las oenegés que operan en Grecia.

"2020 es un año de transición [...] hemos reducido el flujo un 80%, aplicando una política eficaz", declaró satisfecho, en enero, Notis Mitarachi, ministro de Migraciones y Asilo.

(Télam)