La Asociación de Agentes Fiscales del Paraguay marchó hoy en homenaje al fiscal Marcelo Pecci, asesinado el martes en Colombia, un hecho sobre el que las autoridades insisten en que la investigación va “por buen camino”, aunque no circulan nuevos datos.

La organización de los fiscales llamó a una concentración frente a la sede de la Fiscalía General para exigir justicia, bajo el lema “Por la Valentía y el Coraje”, y después hubo una caminata hasta el Panteón de los Héroes, en el centro de Asunción.

Del encuentro participó también la Asociación de Magistrados Judiciales del Paraguay, cuyo presidente, Ángel Cohene, reclamó que la muerte de Pecci “no quede impune”.

A la manifestación se unieron alumnos del colegio San José, donde estudió Pecci, que llegaron desde la costanera con una pancarta que decía: “No hay Patria sin justicia-Valentía y coraje”.

El asesinato de Pecci en la isla Barú, cerca de Cartagena de Indias –donde pasaba su luna de miel- causó conmoción a nivel regional por el prestigio que había ganado, a partir de llevar adelante causas de resonancia desde la Unidad contra el Crimen Organizado y el Narcotráfico de la Fiscalía.

Los restos del exfuncionario judicial llegarán de madrugada al aeropuerto internacional Silvio Pettirossi, y serán recibidos con honores por las autoridades nacionales.

Después serán llevados al Centro de Entrenamiento del Ministerio Público, donde serán despedidos por el personal de la dependencia.

El fiscal de Asuntos Internacionales de Paraguay, Manuel Doldán, dijo hoy a una radio bogotana que una línea de investigación "fuerte" sobre el asesinato de Pecci es que la orden salió de su país, aunque se manejan muchas hipótesis.

"Una línea investigativa, que no podemos descartar, ese esa, es una línea investigativa fuerte", dijo el fiscal, recién vuelto desde Colombia.

"Todas las investigaciones en las que intervino Marcelo, ya sea de forma directa o indirecta, con narcotráfico o facciones criminales trasnacionales, tanto locales o extranjeras, están siendo investigadas. Todavía no tenemos elementos conclusivos para volcarnos hacia una hipótesis", expresó, según la agencia Sputnik.

Mientras, la esposa de Pecci, la periodista Claudia Aguilera, dio a conocer una carta en la que pide “respeto” para su familia y “empatía” a sus colegas, aunque deja en claro que seguirá colaborando con la causa.

El ministro del Interior, Federico González, también ratificó que existen “varias líneas de investigación” y se mostró confiado en los avances de la causa.

“Vamos por buen camino”, señaló a una radio de Colombia.

La Policía de Colombia ya divulgó el identikit de uno de los sicarios y hay una recompensa de casi 500.000 dólares para quienes brinden alguna información que ayude a dar con los atacantes.

(Télam)