El magnate ruso Roman Abramovich cedió en febrero del año pasado 4.000 millones de dólares a sus hijos, a través de un fideicomiso, en busca de proteger parte de su fortuna de las sanciones en represalia por la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

El dato fue publicado en su edición de hoy por el diario británico The Guardian, que señaló que según documentos que logró, "se reorganizaron rápidamente a principios de febrero de 2022", pocas semanas antes de la invasión, diez fideicomisos en beneficio de Abramovich.

"Estas modificaciones convirtieron a los siete hijos de Abramovich, el menor de ellos de 9 años, en beneficiarios de activos depositados en estos fideicomisos por valor de al menos 4.000 millones de dólares", añade el diario, que precisa que la reorganización no fue ilegal.

Esa suma encierra bienes inmuebles, yates, helicópteros y jets privados, y las autoridades no podrían ahora embargarlos o congelarlos porque los hijos del expropietario del club inglés Chelsea no están afectados por las sanciones.

Los archivos, según explica el diario británico, parecen haber sido obtenidos a través de un robo de datos a un proveedor de servicios offshore con sede en Chipre que administra los fideicomisos de Abramovich, citan las agencias AFP y Europa Press.

La Unión Europea (UE) y el Reino Unido incluyeron al oligarca en la lista de personas sancionadas por su proximidad al régimen de Moscú en marzo de 2022.

Estados Unidos, en cambio, no sancionó al magnate, pero en junio último incautó dos aviones pertenecientes a Abramovich bajo la sospecha de que habían sido utilizados en violación de las represalias contra Rusia.

En septiembre, el oligarca habría desempeñado un papel en la liberación de cinco británicos capturados en Ucrania, según el testimonio de uno de ellos, que dijo que Abramovich estaba en el avión en el que salieron de Rusia.

De hecho, él pidió un amparo como supuesto "mediador extraoficial" en las conversaciones de paz entre Rusia y Ucrania. (Télam)