El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, reiteró hoy su disposición al diálogo para sacar al país de la profunda crisis socioeconómica y anticipó que el primer punto de la agenda que se debe tratar en futuros acuerdos de negociación es el compromiso de la oposición a renunciar al golpismo.

"Estoy haciendo con mi equipo una agenda, el primer punto que vamos a llevar es que esa oposición extremista renuncie al camino del golpismo, del intervencionismo y de llamar a invasiones contra el país y reconozca la Constitución y los poderes legítimos del país", expresó el mandatario en un breve comunicado citado por la agencia de noticias Europa Press.

Horas antes, el ministro de Defensa, Padrino López, invitó a todas las organizaciones y Gobiernos extranjeros a acudir a Venezuela para "observar los procesos de diálogo" y volvió a reclamar el fin del bloqueo y las sanciones impuestas contra el país, especialmente por parte de Estados Unidos.

"Todos queremos vivir en un país donde haya oportunidades de desarrollo, no solamente personal, sino también colectivo", refirió.

En los últimos días, varias figuras del chavismo dieron la bienvenida a la propuesta de diálogo lanzada por el líder opositor Juan Guaidó, pero recordaron que aquellos que buscan ahora esa vía formaron parte de los intentos desestabilizadores de los últimos años.

El número dos del chavismo, Diosdado Cabello, consideró ayer "bien bueno" que los opositores quieran dialogar, pero remarcó que "a nadie se le olvide" que hace cinco o seis años eran los guarimberos", en referencia a los bloqueos en las calles que terminaron en represión y enfrentamientos, con varios muertos.

Anoche, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, aseguró que apoyará "todo lo que pueda" la iniciativa de diálogo presentada esta semana por Guaidó y aseguró que la Unión Europea (UE) lleva un año defendiendo que la solución en Venezuela pasa por un acuerdo entre las partes.

"Llevamos más de un año insistiendo en que eso es lo que hay que hacer", respondió Borrell durante un acto al ser consultado sobre la iniciativa de Guaidó, quien propuso entablar un diálogo con el Gobierno de Maduro con participación de la comunidad internacional.

En mayo de 2019, el Gobierno y la oposición intentaron un proceso de diálogo con la mediación de Noruega, pero el mismo quedó trunco.

La UE "lleva intentando mediar e impulsar este proceso", agregó Borrell, quien evaluó que la crisis en Venezuela "no se va a resolver si no es a través de un proceso de negociación".

En su opinión, ahora hay "una buena ocasión por delante" con las elecciones municipales y regionales previstas para este año anunciadas por el nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) en el que por primera vez desde la semana pasada hay dos opositores, algo que la UE celebró como un "primer paso".

Borrell consideró que "puede ser buen momento para que se intente imponer una participación de todos los partidos políticos, incluso los opositores" aglutinados en torno a Guaidó, titular de la Asamblea Nacional de 2015 y que se reivindica como el presidente encargado del país.

Guaidó planteó el martes un proceso de negociación con Maduro, con participación de las "potencias" internacionales, para lograr la celebración de elecciones "libres y justas" y morigerar así la crisis política en la que está inmersa la nación.

Maduro aceptó ayer la propuesta de diálogo aunque expresó su desconfianza.

"Estoy de acuerdo. Con la ayuda de la Unión Europea, del Gobierno de Noruega, del Grupo de Contacto, cuando quieran, donde quieran y cómo quieran, listo para reunirme con toda la oposición para ver qué se saca de ahí, si se saca algo bueno”, manifestó.

Al mismo tiempo se preguntó “qué traerá en las manos” Guaidó y “qué trampa traerá”, y hasta puso en duda si “le dieron la orden del norte", en referencia a Estados Unidos. (Télam)