El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, rechazó los calificativos de "dictador" que recibió de parte de líderes latinoamericanos de izquierda, a quienes no mencionó, aunque el más reciente exponente de ese sector que hizo comentarios públicos al respecto fue el presidente chileno, Gabriel Boric.

El mandatario, que lideró un encuentro del Foro de Sao Paulo celebrado en Caracas, afirmó anoche que quien le acuse de dictador deberá "debatir la verdad (de) Venezuela".

"Hay quienes nos acusan de ser dictadores: 'Maduro dictador'. Yo entiendo que (el expresidente chileno) Sebastián Piñera lo haga, yo entiendo que (el mandatario brasileño Jair) Bolsonaro me acuse, entiendo que el fascismo me acuse, pero desde la izquierda quien pretenda acusarnos tendrá que sentarse cara a cara con nosotros", dijo Maduro sin hacer referencia directa a las críticas que asegura haber recibido.

"El que quiera, donde quiera, como quiera, como se llame, donde esté, tenga el cargo que tenga. Por cobarde no nos caracterizamos nosotros, podrán decir cualquier crítica, pero de cobardes no nos pueden acusar", continuó, citado por la agencia de noticias AFP.

Maduro recibió críticas a su gestión de gobierno en el pasado por parte de algunos políticos militantes de izquierda, expresidentes o incluso actuales mandatarios como el chileno Boric.

"Me enoja cuando eres de izquierda y puedes condenar las violaciones de derechos humanos en Yemen o en El Salvador, pero no puedes hablar de Venezuela o Nicaragua o Chile", dijo Boric en septiembre pasado en un foro alterno a la Asamblea General de la ONU.

El gobierno venezolano no se pronunció al respecto, pero el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, condenó las palabras del mandatario chileno.

Maduro también se refirió al nuevo "escenario geopolítico regional" tras las victorias de Gustavo Petro en Colombia y de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y señaló que el panorama es "muy favorable para las fuerzas del cambio".

"Las victorias electorales del presidente Gustavo Petro en Colombia y del presidente Luiz Inácio Lula da Silva le abren una nueva edad geopolítica a América Latina y una gran oportunidad para construir nuestra nueva independencia, para construir nuevas democracias, para acabar el modelo neoliberal", sostuvo. (Télam)