El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó hoy que espera que el exjuez Sérgio Moro cuente con el derecho de defensa y la presunción de inocencia que él no tuvo, en el juicio que va a enfrentar en los tribunales de Brasilia por haber provocado "daños a la economía brasileña" ante decisiones tomadas al frente de la operación anticorrupción Lava Jato.

"Apenas espero que en esta acusación él tenga el derecho de defensa y la presunción de inocencia que no tuve con el de juez. Si el es juzgado, que sea con derecho de defensa, que la prensa pueda divulgar las cosas en contra y a favor de él y no con la parcialidad que hicieron las cosas en mi contra", afirmó Lula en declaraciones radiales.

El líder del PT, candidato presidencial favorito a ganar las elecciones de octubre, fue víctima de manipulación de pruebas, intencionalidad política y lawfare por parte de Moro y los fiscales de Lava Jato en el proceso por el cual fue condenado a 8 años de cárcel y por el cual pasó 580 días preso, de acuerdo a la Corte Suprema que luego anuló la causa.

Un juez de Brasilia aceptó la denuncia del grupo jurídico Prerrogativas y de diputados del PT para iniciarle un juicio a Moro en primera instancia por los perjuicios económicos que causó la operación Lava Jato a la industria nacional, con pérdida de 4,4 millones de empleos en toda la cadena de hidrocarburos e ingeniería.

"Personalmente creo que Moro cometió un delito contra Brasil. El daño que este país tuvo con el carnaval que montó Moro es muy grande. Fueron prácticamente 170.000 millones de reales (unos 32.000 millones de dólares), con unas 4,5 millones de personas que perdieron sus empleos. Fue la destrucción de la industria, de la ingeniería civil brasileña", dijo Lula.

Empresas como Odebrecht, Camargo Correa, Queiroz Galvao y Andrade Gutiérrez, entre otras, admitieron haber pagado sobornos en contratos en la industira petrolera vinculados a la gigante estatal Petrobras, en el marco de los acuerdos de delación premiada.

La empresa ítalo argentina Techint fue denunciada por pagar coimas en Brasil a cambio de contratos en Petrobras.

Lula afirmó que está con la "conciencia tranquila" tras haber logrado la inocencia con la anulación de sus condenas y procesos.

"Mi conciencia está tranquila porque invadieron mi casa, levantaron el colchón, rompieron la cocina, abrieron el televisor para ver si había algún dólar, algún gramo de oro. Y como no los encontraron no tuvieron coraje de decirlo. Cuando la policía encontraba algo tiraba pirotecnia y cuando iban a mi casa y a la de mis hijos salían en silencio. Moro como cualquier brasileño tiene que tener un juicio justo y digno", aseguró.

El exjuez, tras condenar a Lula y con eso inhabilitarlo para las elecciones de 2018, dejó la magistratura y se sumó a la campaña de Jair Bolsonaro a fines de aquel año para luego sumarse por 16 meses como ministro de Justicia de la gestión de la extrema derecha.

Luego trabajó para una consultora estadounidense durante más de un año que tiene como cliente a Odebrecht y regresó a Brasil con la intención de ser candidato a presidente, pero desistió tras su magra performance en las encuestas al presentarse como un líder de la ultraderecha no bolsonarista. (Télam)