El líder opositor brasileño, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, pidió hoy a las Fuerzas Armadas respetar la Constitución y se opuso a que los militares sigan haciendo política partidaria al ocupar cargos ejecutivos en la estructura del gobierno de Jair Bolsonaro.

Además, respecto del plan social Auxilio Brasil, credo por el presidente Jair Bolsonaro de cara a su intento de reelección en 2022, Lula dijo que el pueblo más pobre debe "aceptar la ayuda y votar en contra" del actual gobierno.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) habló hoy en Recife, en su natal Pernambuco, en una gira de su precampaña presidencial en la que intenta sellar acuerdos y mostrarse en la región noreste, que es donde más rechazo tiene el presidente Bolsonaro y es considerado un bastión del PT.

El expresidente admitió una vez más su candidatura al afirmar que no mantiene diálogo con las Fuerzas Armadas y que sólo hablará con sus integrantes una vez electo: "Cuando gane, conversaré con ellos".

"Lo que vamos a hacer en las Fuerzas Armadas es cumplir el papel institucional, garantizar la soberanía contra posibles enemigos, vigilar la frontera, el espacio aéreo y proteger al pueblo, pero no meterse en política. Si se quieren meter en política que sean candidatos a cualquier cosa sacándose el uniforme", dijo.

Lula recordó que tuvo una buena relación con los militares en su gobierno entre 2003 y 2010 y que fue el presidente que más presupuesto otorgó a la renovación del equipamiento de las Fuerzas Armadas.

"No converso con los militares y no hay motivos para conversar con ellos, con los fiscales, con la Policía Federal. Son instituciones de Estado que tienen funciones que cumplir y tienen que respetar la Constitución", sostuvo.

Bolsonaro acogió a por lo menos 6.000 militares con sueldos dobles en diversos estamentos del Ejecutivo y las empresas estatales.

La declaración de Lula da Silva se produjo luego de que el excapitán Bolsonaro organizó un desfile militar la semana pasada inédito en la Plaza de los tres poderes de Brasilia, supuestamente para intimidar al Congreso para cambiar el sistema electoral. Este lunes Bolsonaro participó de la Operación Formosa de la Marina en el estado de Goiás y ejecutó un tiro de artillería antiaérea junto con el jefe de gabinete, Ciro Nogueira.

El expresidente del PT afirmó que "existen más militares en la gestión de Bolsonaro que en la dictadura militar" y que eso potencialmente "puede ser el comienzo de un dictador que busca protección en los cuarteles".

Da Silva, favorito según las encuestas a derrotar a Bolsonaro en octubre de 2022, también se refirió a la eliminación del programa social Bolsa Familia, una de las marcas del PT, por el bolsonarista Auxilio Brasil, creado para darle un perfil social al último tramo del actual Gobierno.

"Cambiarle el nombre a un plan para intentar acercarse al pueblo pobre es algo pequeño. La gran lección de Bolsonaro es que el pueblo va a recibir el auxilio, en eso nunca estaré en contra, y votar en contra de Bolsonaro", dijo Lula, nacido en Pernambuco pero emigrado durante su niñez hacia el estado de San Pablo, donde forjó su carrera sindical y política.

El líder del PT dijo que "es feliz si el pueblo recibe más dinero" aunque sea dado por Bolsonaro.

Lula visitó el asentamiento Che Guevara del Movimiento de campesinos Sin Tierra donde participó de un homenaje al educador Paulo Freire y seguirá su gira por el nordeste visitando los estados de Piauí, Maranhao, Rio Grande do Norte, Ceará y Bahía. (Télam)