Los talibanes pidieron hoy a Estados Unidos que responda "positivamente" al llamado del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y desbloquee los fondos afganos retenidos desde que la milicia radical tomó el poder en agosto.

Ayer, Guterres pidió a Estados Unidos y al Banco Mundial que pongan a disposición estos fondos ya que, en caso contrario, "la pesadilla que vive Afganistán", donde la hambruna castiga a más de la mitad de la población, seguirá aumentando.

"Estados Unidos debe responder positivamente al llamado internacional y desbloquear los fondos afganos", escribió hoy en Twitter el portavoz del gobierno afgano, Zabihullah Mujahid, según la agencia de noticias AFP.

Estados Unidos congeló unos 9.500 millones de dólares de reservas del Banco Central afgano, es decir, la mitad del PIB del país en 2020.

Desde la toma del poder por parte e los talibanes, en agosto pasado, Washington insiste en que espera que los talibanes respeten los derechos humanos, y en especial los de las mujeres.

Construir una buena reputación para recibir ayuda internacional es estratégico ya que "los activos del Banco Central que el gobierno afgano posee en Estados Unidos no serán puestos a disposición de los talibanes", señaló un vocero de la administración de Joe Biden.

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial también suspendieron sus actividades en Afganistán y retuvieron las ayudas.

En diciembre, el Banco Mundial recabó 280 millones de dólares en un fondo dedicado a Afganistán para transferirlos a Unicef y al Programa Mundial de Alimentos que operan en el país, recordó Guterres.

La economía afgana se mantenía a flote gracias a la ayuda internacional, que representaba un 80% de su presupuesto nacional.

Desde que los talibanes se hicieron con el poder, sin embargo, las finanzas colapsaron.

En los últimos meses, sí hubo fondos que terminaron por desbloquearse, pero "tenemos que hacer más aún para inyectar rápidamente liquidez en la economía y evitar un hundimiento que llevaría a la pobreza y el hambre de millones de personas", dijo Guterres.

Hasta el momento, Estados Unidos hizo oídos sordos a estas peticiones de los islamistas, aunque el hambre en Afganistán, según la ONU, amenaza a 23 millones de personas, es decir, un 55% de su población.

La ONU anunció el martes que necesitaba 4.400 millones de dólares de donaciones para financiar las necesidades humanitarias de Afganistán en 2022.

Los afganos cuentan con las remesas de sus familiares en el exterior, que en 2020 totalizaron 789 millones de dólares según el Banco Mundial. (Télam)