El gobernante movimiento islamista talibán aseguró hoy que no tiene información sobre la presencia en Afganistán del líder de la red yihadista Al Qaeda, Ayman Al Zawahiri, muerto días atrás en un ataque de Estados Unidos en Kabul, la capital afgana.

El asesinato del líder yihadista es el mayor golpe para Al Qaeda desde que las fuerzas especiales estadounidenses mataran a su anterior y más famoso líder, Osama Ben Laden, en 2011, en Pakistán, un país vecino a Afganistán.

La presencia de Al Zawahiri en Kabul pone en duda la promesa de no dar cobijo a grupos armados en Afganistán que los talibanes hicieron luego de volver a tomar el poder en el país el año pasado tras su victoria en 20 años de guerra contra Estados Unidos.

"Los líderes del emirato islámico de Afganistán no tienen información sobre la llegada y presencia en Kabul de Ayman Al Zawahiri", dijo el Gobierno talibán en un comunicado.

Prófugo durante más de una década, Al Zawahiri es considerado uno de los autores intelectuales de los ataques del 11 de septiembre de 2001 (11-S) en Estados Unidos, que mataron a casi 3.000 personas en las Torres Gemelas de Nueva York y en la sede del Pentágono, cerca de Washington. 

Esta semana, el presidente estadounidense Joe Biden anunció en televisión su muerte, ocurrida en la noche del sábado al domingo en un ataque con un drone contra la casa donde se encontraba.

Un alto responsable del Gobierno de Washington declaró que el egipcio, de 71 años, se encontraba en el balcón de la casa de tres pisos en la capital afgana cuando se le dispararon dos misiles Hellfire.

La declaración cuidadosamente formulada de los talibanes no confirma la presencia en Afganistán de Al Zawahiri ni reconoce su muerte.

El Gobierno de Kabul "ha pedido a los servicios de inteligencia que lleven a cabo una investigación exhaustiva y seria del incidente", detalló el comunicado.

La nota también condenó "enérgicamente (..) el hecho de que Estados Unidos haya invadido nuestro territorio y haya violado todos los principios internacionales. Si tal acción se repite, la responsabilidad de todas las consecuencias recaerá en Estados Unidos".

Los talibanes reiteraron en su declaración que no había "ninguna amenaza" para ningún país en suelo afgano. 

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, dijo que al "albergar y dar refugio" a Zawahiri, los talibanes violaron gravemente el acuerdo firmado en 2020 en Doha, Qatar, que preveía la salida de las tropas estadounidenses de Afganistán.

Como parte del acuerdo, los talibanes prometieron no permitir que Afganistán se convierta nuevamente en una plataforma de lanzamiento para la yihad internacional, pero los expertos creen que el grupo nunca rompió los lazos con Al Qaida. 

"Se hizo justicia" a las familias de las víctimas asesinadas en las torres gemelas del World Trade Center en Nueva York y en la sede del Pentágono cerca de Washington, agregó el presidente Biden el lunes.

La ejecución extrajudicial del líder yihadista es el primer ataque estadounidense conocido contra un objetivo en Afganistán desde que Washington retirara sus fuerzas del país el 31 de agosto de 2021, pocos días después de la vuelta al poder de los talibanes.

La vivienda atacada se encontraba en Sherpur, uno de los barrios más exclusivos de Kabul, con residencias en las que viven varios altos funcionarios y comandantes talibanes.

Al Zawahiri se encontraba entre los hombres más buscados del mundo.

Estados Unidos había prometido 25 millones de dólares de recompensa por información que permitiera encontrarlo. 

El egipcio tomó las riendas de Al Qaeda en 2011, tras la muerte de Ben Laden.

La noticia de su muerte llegó un mes antes del primer aniversario de la retirada definitiva de las tropas estadounidenses de Afganistán, dejando el país en manos de la insurrección talibán que ha combatido a las fuerzas occidentales durante dos décadas. (Télam)