El movimiento islamita talibán, en el poder en Afganistán desde hace dos semanas, anunció hoy que tomó control de parte del aeropuerto internacional de la capital, desde donde Estados Unidos y sus socios evacuan masiva y frenéticamente a decenas de miles de sus ciudadanos y afganos.

"Tres importantes sitios de la parte militar del aeropuerto fueron evacuados por los estadounidenses y se hallan bajo control del Emirato Islámico" informó vía Twitter el vocero del movimiento Bilal Karimi , quien agregó: "Actualmente solo una muy pequeña parte está en manos de los estadounidenses", según la agencia de noticias AFP.

Casi de inmediato, el Pentágono relativizó esta declaración y afirmó que ese avance del grupo islamista es muy pequeño y no pone en cuestión el operativo masivo de evacuaciones, que avanza a contra reloj antes del 31 de agosto, la fecha máxima establecida por Estados Unidos para retirarse del país y entregar a los talibanes el control total del aeropuerto, el único lugar del territorio afgano que sigue en sus manos.

"No están a cargo de ninguna de las puertas (del aeropuerto). No están a cargo de ninguna de las operaciones del aeropuerto. Todo eso aún está bajo control del Ejército estadounidense", aseguró a la prensa el vocero del Departamento de Defensa John Kirby, según la cadena de noticias CNN.

El aeropuerto internacional de Kabul se convirtió en el centro neurálgico de la disputa de poder entre los talibanes y Estados Unidos, tras la toma de poder de los primeros y la retirada caótica y plagada de víctimas del segundo.

A los muertos y heridos por las avalanchas que se generaron en medio de la desesperación de miles de afganos que intentan entrar todos los días al aeropuerto para escapar del país, ayer se sumó un doble atentado cometido por la milicia Estado Islámica -enemiga tanto de Estados Unidos como de los talibanes- frente a una de las puertas de acceso y cerca de un hotel aledaño.

Todavía no existe un saldo de víctimas confirmado claro, pero la mayoría de las versiones de personal médico local y funcionarios extranjeros sostienen que provocó más de 100 muertes y cientos de heridos.

Pese a los ataques, ayer el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ratificó su decisión de completar la retirada militar de su país antes del 31 de agosto, una acción que fuerza a todos sus aliados a hacer lo mismo ya que dejaran de contar con su protección.

(Télam)