Cientos de personas se reunieron hoy en Ámsterdam ante el ataúd del periodista neerlandés asesinado hace dos semanas en esa ciudad.

Una larga cola se formó desde las 7 delante del teatro real Carré, en las orillas del río Amstel, para rendir un último homenaje a Peter R. de Vries, calificado por muchos como "héroe" nacional.

El periodista de investigación de célebres coberturas en los Países Bajos, especializado en asuntos criminales, y quien vivía bajo amenazas por algunos de sus trabajos, falleció a los 64 años el jueves pasado tras ser gravemente herido de bala el 6 de julio en Ámsterdam.

De Vries era una personalidad conocida en Países Bajos por su papel en varios casos penales y apareció regularmente como vocero de las víctimas o en el círculo cercano de ciertos testigos clave.

De Vries acababa de salir de un estudio de televisión después de un programa de entrevistas en el que había intervenido como invitado cuando fue atacado.

"Es importante decirle adiós", explicó Brenda van Coevorden, de 66 años, a la agencia de noticias AFP delante del teatro. "Estoy muy triste de que hayamos perdido un ícono", añadió.

"Hizo muchas cosas buenas", destacó por su parte Ruth van Rosmalin. "Era nuestro héroe. Defendió a gente que no podía hacerlo por sí misma", subrayó.

Dos sospechosos fueron puestos en prisión preventiva después del ataque.

Los medios de comunicación los identifican como Kamil E., polaco, de 35 años, residente en Maurik (centro), y Delano G., de 21 años, residente en Rotterdam. (Télam)