El Southern Poverty Law Center (Centro legal sobre la pobreza sureña) advirtió que "los grupos extremistas se volvieron más difusos" en Estados Unidos, pero no por ello menos peligrosos ya que "son un movimiento social muy amplio", al brindar hoy su último informe anual.

En una conferencia virtual de la que participó Télam, el equipo de investigadores que hizo el informe anual informó que en 2020 identificaron 838 grupos de odio en Estados Unidos, entre ellos 169 milicias, dos cifras que marcan una leve disminución con respecto al año anterior, cuando habían registrado 940 grupos y 181 milicias.

"2019 fue el año más letal en términos de terrorismo racista en Estados Unidos", aseguró la vocera Cassie Miller, aunque aclaró que en 2020, pese a la disminución de las cifras oficiales, la amenaza extremista creció aún más y confirmó los peores temores con el ataque al Capitolio, la sede del Congreso en Washington, el 6 de enero pasado, durante los últimos días del Gobierno de Donald Trump.

Miller explicó que la caída en las cifras tienen que ver con un cambio en la organización de los grupos extremistas y racistas, no en su actividad y nivel de movilización.

"La extrema derecha sigue muy movilizada y su potencial de violencia de hecho aumentó. Los grupos organizados y oficiales que conocíamos han sido exitosamente infiltrados por las fuerzas de seguridad a través de los años y sus miembros pueden ser acusados y procesados penalmente más fácilmente. Por eso el movimiento se ha vuelto más difuso", explicó.

"Ahora se trata de amplias comunidades extremistas que se crean online y los que participan de esos ecosistemas mantienen la misma sensación de pertenencia que tenían antes con organizaciones con jerarquía y estructura clara", agregó.

En ese sentido, la directora del programa de Inteligencia de la organización, Susan Corke, destacó que "el ataque al Capitolio será usado como una herramienta de reclutamiento de estos grupos extremistas dentro y fuera de Estados Unidos durante los próximos años".

"Porque tuvieron éxito y demostraron que ya no es necesario que una organización jerárquica y con una estructura clara organice un ataque como ese", sostuvo.

El 6 de enero pasado, apenas dos semanas antes de dejar el poder, Trump arengó a miles de sus seguidores y miembros de estos grupos extremistas difusos convocados por las redes sociales y plataformas digitales a irrumpir en el Congreso y forzar a los legisladores a cambiar el resultado electoral y evitar la asunción del ahora presidente, Joe Biden. (Télam)