El presidente de México, Andrés López Obrador, creó oficialmente una comisión para investigar los crímenes de Estado cometidos durante la llamada "Guerra Sucia", un período de represión policial y militar contra la disidencia política que causó centenares de desapariciones forzadas entre 1965 y 1990 e impulsar políticas de reparación.

La Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia nació por un decreto firmado anoche por el mandatario, que entró en vigor hoy y estará vigente hasta el 30 de septiembre de 2024.

Una de las funciones de esta instancia será "establecer los mecanismos para el esclarecimiento histórico de las violaciones graves de derechos humanos cometidas en el país en el periodo de violencia política comprendida de 1965 a 1990", establece el decreto, replicado hoy por el diario La Jornada.

Además, detalla que las investigaciones "deberán realizarse sin sesgos, con independencia, imparcialidad y competencia, así como para el fortalecimiento de pesquisas, seguimiento, fiscalización, proposición y emisión de informes relacionados con su objeto, conforme a la norma aplicable en la materia".

Otra de sus funciones será "implementar los mecanismos de investigación necesarios para impulsar las acciones ante las autoridades ministeriales y judiciales competentes, a efecto de coadyuvar en el acceso a la justicia, así como los destinados al fortalecimiento de las acciones en materia de búsqueda de personas desaparecidas de manera forzada".

La creación de esta instancia que investigará los crímenes cometidos por el Estado entre las décadas del 60, 70 y 80 había sido anunciada por López Obrador el 30 de agosto pasado.

Click to enlarge
A fallback.

"Hoy que se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, nos reunimos con familiares y sobrevivientes de la Guerra Sucia. Llegamos al acuerdo de crear una comisión presidencial de verdad, justicia, reparación, memoria y no repetición", tuiteó entonces el mandatario.

La comisión estará integrada por el titular de la Secretaría de Gobernación, por conducto de la Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración, quien la presidirá; los secretarios de Relaciones Exteriores y de Hacienda; los titulares de las comisiones Ejecutiva de Atención a Víctimas y Nacional de Búsqueda de Personas, y cinco expertos de reconocida calidad moral o prestigio profesional.

Dos de las mayores masacres que marcaron la historia de México entre 1965 y 1990 fueron la Matanza de Tlatelolco y el Halconazo.

La Matanza de Tlatelolco, en la Ciudad de México, incluyó una serie de represiones y allanamientos bajo el gobierno del presidente Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), que se sucedieron entre el 27 de agosto, cuando unos 200.000 estudiantes participaron en la marcha convocada por el Consejo Nacional de Huelga (CNH), y el 2 de octubre de 1968 los militares abrieron fuego contra los universitarios. Al día de hoy se desconoce la cifra exacta de muertos o heridos.

La otra masacre fue la Matanza del Jueves de Corpus o el "Halconazo", donde un grupo paramilitar reprimió brutalmente a estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Politécnico Nacional que respaldaban la autonomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Nunca se pudo determinar cuántas víctimas hubo, pero se calculan unos 30 muertos, cientos de heridos y decenas de detenidos.

Si bien el número de personas muertas y desaparecidas en México durante esas casi tres décadas es aún desconocido, la cantidad de denuncias recibidas por la Organización de las Naciones Unidas relacionadas con crímenes de Estado durante las décadas de 1960 a 1980 asciende a 374, y ONG maneja más de 530 expedientes de personas desaparecidas hasta 1980. Sin embargo se estima que la cifra es mayor. (Télam)