El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dio en las últimas horas el tradicional grito de la independencia, conocido como "el grito de dolores", al que sumó "¡Muera la corrupción! ¡Muera el clasismo! ¡Muera el racismo! y ¡Vivan los pueblos indígenas!" frente a miles de personas que celebraban la fecha patria en el Zócalo, la principal plaza pública de la capital.

Haciendo ondear una bandera con el tricolor mexicano (verde, blanco y rojo) en sus puños, estos gritos se produjeron luego del tradicional ritual nacional que reza: "¡Viva la grandeza cultural en México! ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!".

Además de las vivas a los héroes encabezados por el cura Miguel Hidalgo, que dio el primer grito de independencia y dio inicio a las batallas la noche del 15 de septiembre de 1810, López Obrador enunció los que para él son los grandes males crónicos del país.

La masiva celebración anual fue una idea del dictador Porfirio Díaz, conocido por haber destruido el legado del primer presidente mexicano de origen indígena, Benito Juárez, a lo largo de más de tres décadas en el poder, cuando se cumplía un siglo de la gesta anti colonial de 1810, al arrancar el siglo XX, en 1910.

La fecha no recuerda el aniversario de la independencia que se consumó en 1821, sino la memoria de su primer llamamiento a la rebelión.

A diferencia de los dos años anteriores, este año la concurriencia fue nutrida, lo que no había sido posible en los dos años anteriores debido a la pandemia de Covid-19.

En tanto, el canciller, Marcelo Ebrard, publicó un video en sus redes sociales almorzando con los expresidentes José Mujica, de Uruguay, y Evo Morales, de Bolivia, invitados especiales a la ceremonia, consignó la agencia de noticias Sputnik.

Antes, cientos de miles gozaron con los fuegos artificiales durante más de media hora y el concierto de música nacional de todos los rincones del país que abrió la fiesta más importante del calendario patriótico mexicano.

La ceremonia fue precedida por el concierto presentado por la banda de música tradicional de los Tigres del Norte.

Su clásica canción de historias de narcotraficantes, titulada "Jefe de jefes", abrió el concierto con el orgullo singular de tocar por primera vez en su carrera desde la máxima tribuna del nacionalismo mexicano: el Zócalo frente a Palacio y la Catedral Metropolitana. (Télam)