El primer ministro británico, Boris Johnson, acusó hoy a la Unión Europea (UE) de "imponer condiciones" sobre la relación comercial en el posbrexit, horas antes de la cena que mantendrá con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y que podría definir si las negociaciones se encauzan o se mantienen estancadas.

"Son condiciones que ningún primer ministro de este país debería aceptar", declaró el premier en el Parlamento de Westminster antes de trasladarse a Bruselas para reunirse con Von der Leyen.

El Reino Unido dejó la UE el 31 de enero pasado, pero ambas partes acordaron un periodo de transición hasta fin de este año para darse tiempo para alcanzar un acuerdo de libre comercio.

El cara a cara entre Johnson y Von der Leyen representa el último intento político para destrabar la negociación sobre las normas que regularán el comercio y la cooperación en seguridad entre Reino Unido y la UE a partir del 1 de enero de 2021.

"Aún se puede hacer un buen trato”, indicó Johnson en la sesión habitual de preguntas al primer ministro en el Parlamento, en la cual identificó la posible responsabilidad del fracaso de las negociaciones en las demandas de la UE.

"Nuestros amigos en la UE desean tener el derecho automático de penalizarnos y tomar represalias, si aprueban una ley en el futuro que nosotros no queramos acatar", señaló en declaraciones que reproduce la agencia Sputnik.

El Reino Unido y la UE lograron un avance esta semana sobre el comercio posbrexit en Irlanda del Norte, pero siguen "muy alejados" sobre los otros temas que traban la firma de un convenio.

Las negociaciones siguen chocando con tres grandes escollos: el acceso de los pesqueros europeos a las ricas aguas británicas, las garantías de competencia leal exigidas por la UE a Londres a cambio de un acceso a su mercado único y cómo resolver las diferencias en el futuro.

Si no hay un acuerdo para el 1 de enero de 2021, las relaciones económicas entre el Reino Unido y la UE estarán regidas bajo las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo que supone la introducción de cuotas y aranceles, un cuadro que puede deteriorar aún más economías ya debilitadas por la pandemia del coronavirus.

Algunos países europeos encabezados por Francia, a quien se sumaron otros como Países Bajos y España, están preocupados ante la posibilidad de que la presión para alcanzar un acuerdo pueda llevar a la Comisión Europea a hacer concesiones que no fueron consensuadas. (Télam)