Mientras los fanáticos de la astronomía esperan con ansias una nueva edición de la “Luna Rosa”, este mismo mes se acerca otro fenómeno cósmico para deleitar la vista, y por qué no, el alma también.

Se trata de la lluvia de estrellas líridas, o más bien meteoritos ubicados en la constelación Lyra, que da el nombre a este maravilloso acontecimiento.

El llamativo evento podrá observarse desde varios puntos del planeta Tierra, siempre y cuando el cielo esté despejado, y haya poca luz artificial o “contaminación lumínica” alrededor.

Según informó la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio, alcanzará su pico máximo entre el viernes 22 y sábado 23 de abril.

La NASA también recomendó no ver pantallas de computadoras, tablets y teléfonos hasta media hora antes de observar los fenómenos, para poder divisarlos con mayor claridad.

La lluvia de líridas suele producirse a esta altura del año, es decir, entre los días 16 y 26 de abril, alcanzando su máximo esplendor en las noches del 22.

Lluvia de meteoros

Es la lluvia anual más fuerte de meteoros de los desechos de un cometa de largo período, y se viene registrando desde el año 687 A.C.

Algunos meteoros pueden ser más brillantes, conocidos como “bolas de fuego Líridas”, proyectando sombras durante una fracción de segundo y dejando tras de sí huellas de escombros humeantes que duran minutos.

La misma surge de las partículas de polvo del cometa C/1861 G1 Thatcher, que al tener contacto con la atmósfera de la Tierra, se encenderán, dejando un rastro similar al de una estrella fugaz.

A simple vista, y desde un lugar libre de luz artificial, se podrá observar el fenómeno orientando la visión hacia la constelación Lyra, siendo el horario más adecuado después de la medianoche.

Días antes, más precisamente este sábado 16 en Semana Santa, la luna llena deslumbrará con su tonalidad rosada, que le dio el nombre en tiempos ancestrales