El Gobierno de Perú puso hoy en marcha algunas medidas para erosionar la llegada de manifestantes a la llamada “toma de Lima” que se prevé para mañana y el jueves, y a la que se espera que acudan miles de manifestantes desde distintos puntos, sobre todo del sur, mientras la presidenta Dina Boluarte pidió que las protestas sean en paz y hasta ofreció el Palacio de Gobierno para un diálogo con representantes de los manifestantes.

Oficialmente, en tanto, se mantenían cortes de rutas en 94 puntos de ocho regiones, la mecánica de protesta más sostenida desde que comenzaron los reclamos en las calles tras la salida del cargo del expresidente Pedro Castillo hace 40 días.

Después de ser detenidos en Humay, a 200 kilómetros de Lima, los grupos que vinieron desde el sur empezaron a llegar a la capital en busca de darle mayor peso al reclamo de renuncia de Boluarte, cierre del Congreso y nuevo llamado a elecciones.

"La policía nos impide llegar a Lima; la golpista probablemente les dio orden de atacarnos por el camino", afirmó Julián Huaman, un campesino de 30 años, a la agencia AFP, esgrimiendo un cartel con la bandera de la región de Apurimac.

La emisora RPP señaló que la Policía Nacional controlaba el ingreso a Lima en el peaje de Pucusana, en la ruta Panamericana Sur, ante la posible llegada de manifestantes, y que se clausuró el sentido sur-norte para obligar a todo el transporte a circular por la vía auxiliar, lo que facilita el control policial.

"Dina Boluarte dijo que nos quiere ver en Lima, entonces nos va a ver en Lima", sostuvo Anastasia Lipe Quispe, de 63 años y vestida a la manera tradicional con un sombrero femenino andino, un chal indígena y una larga falda que cubre las piernas protegidas por medias altas.

La crisis es también un reflejo de la enorme brecha entre la capital y las provincias pobres, que apoyaron a Castillo y vieron en su elección una forma de venganza por el habitual desprecio recibido de Lima.

El movimiento de manifestantes hacia la capital también implicó algo de calma en las ciudades, al punto que en algunos lugares empezó tímidamente a circular otra vez el transporte publico.

En Puno, se recuperó gradualmente el servicio después de 14 días y en el centro de la ciudad circulan taxis, mototaxis y autos particulares.

En Juliaca, la ciudad con el triste récord de ser la que más muertos registró, se veía la presencia de motos y motocargas para el traslado de pasajeros, aunque la atención era todavía restringida en las instituciones públicas y privadas.

En la Libertad, los “ronderos” que mantenían cortes en la ruta de acceso a las sierras decidieron abrir el paso 30 minutos cada tres horas.

El comercio parecía funcionar normalmente en Tacna.

En Arequipa, unos 500 manifestantes bloqueaban la ruta en La Joya, y en Cusco y Chiclayo algunas organizaciones comerciales se quejaron de falta de productos ante la imposibilidad de traslados.

La Federación Provincial de Rondas de Chota (Cajamarca) aseguró que todos los gremios se sumarán al paro del jueves.

Mientras, la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) hizo un llamado a participar de esa medida.

“En costa, sierra y selva, nueva constitución, paro nacional, cívico y popular, por la inmediata renuncia de Boluarte y la mesa directiva del Congreso”, expresó la CGTP en sus redes sociales.

Boluarte, en tanto, declaró hoy que quienes salen a las calles desde hace semanas a pedir una Asamblea Constituyente son "engañados" porque no depende de ella esa posibilidad y advirtió que ese reclamo es "un pretexto para seguir bloqueando rutas".

"No corresponde a Dina Boluarte, no corresponde al Ejecutivo, están engañando (a los manifestantes) al decir que es Dina Boluarte la que tiene que resolver el tema de la Asamblea Constituyente; eso no es cierto", remarcó, en declaraciones a la prensa.

Y agregó: “Cuando el estado de derecho se sostiene en sus instituciones, mal o bien, pero democráticamente, tenemos que respetar esa institucionalidad y una de ellas es el Congreso”.

“Cuando dicen ‘cierren el Congreso’... No se puede cerrar por arte de magia el Congreso porque sería ponernos al margen de la ley. Lo que va a suceder con el adelanto de elecciones es que este Congreso se va a ir, nos vamos a ir todos”, sostuvo, según el diario local La República.

Pero, también, insistió en que “por lo que sale en las redes” está claro que “ quieren tomar Lima”. “Yo lo llamo así. pero en paz, en calma. Los espero en la casa de gobierno para poder dialogar sobre las agendas sociales que tienen", dijo durante una actividad oficial en el Tribunal Constitucional. (Télam)