El duelo dentro de la coalición de Angela Merkel para sucederla en la conducción de Alemania ya es oficial, luego de que los líderes de los dos partidos conservadores que la integran ratificaran hoy que se disputarán la candidatura a la Jefatura de Gobierno.

La disputa enfrenta a Armin Laschet, líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido de Merkel, y a Markus Soeder, líder de la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU).

En una reunión a puertas cerradas de la coalición, Soeder, ministro principal de Baviera, el estado alemán más rico y pujante, dijo estar dispuesto a cumplir con las expectativas y a competir por la Cancillería alemana en septiembre para suceder a la canciller Merkel.

Por su parte y como se esperaba, Laschet, ministro principal de la región de Renania del Norte-Westfalia, también dijo que era candidato a la investidura, informaron la agencia de noticias alemana DPA y todos los medios de Alemania.

Pese a que generalmente es la CDU la que suele presentar candidato, pues la CSU es un movimiento regional, Soeder es el favorito en la encuestas.

El 68% de los miembros de la CDU apoyan a Soeder como candidato a canciller, según un sondeo publicado a principios de mes por Forsa.

Por el contrario, solo el 21% quiere que el presidente del partido, Laschet, sea el candidato de los conservadores, mientras que el 11% permanece indeciso.

Al frente de la CDU desde enero, Laschet, quien hasta ahora había sido el adalid de la flexibilización de las restricciones por el coronavirus, al punto de entrar en conflicto con Merkel, suscitó críticas y hasta burlas luego de proponer recientemente un confinamiento estricto pero breve para frenar la tercera ola de contagios.

Si bien las encuestas apuntan a que Soeder es un candidato más popular que Laschet, ambos candidatos resultaron derrotados en el pasado cuando intentaron presentarse a la Cancillería, como se denomina en Alemania a la Jefatura de Gobierno.

Otra encuesta de YouGov muestra que el 66% cree que Soeder tiene habilidades de liderazgo y sitúa a la CDU con el 27% de los votos, seis puntos menos de los que consiguió Merkel en 2017, y que fueron los peores resultados del bloque desde 1949.

Con el objetivo de sacar al partido lo antes posible del estancamiento, los conservadores prometieron zanjar la cuestión "entre Semana Santa y Pentecostés" (el 24 de mayo), aunque el calendario podría acelerarse.

En una entrevista con el periódico Bild, Laschet pidió una decisión rápida dado "el estado de ánimo dentro de la CDU".

Por su parte, Soeder declaró que solo participará si cuenta con el beneplácito del partido de Merkel, de lo contrario, abandonará su propuesta "sin rencor alguno", informó DPA.

"Un candidato CDU-CSU no tendrá éxito sin el apoyo de Angela Merkel", señaló.

La urgencia de designar a un candidato es aún mayor ya que los socialdemócratas (SPD), el principal partido de la oposición, resolvieron el problema desde hace meses, con la elección del actual ministro de Finanzas, Olaf Scholz.

En tanto, los Verdes lo harán el 19 de abril.

El final de la etapa de Merkel, tras 16 años en el poder, se está convirtiendo en un calvario para los conservadores, hasta el punto de poner en peligro su victoria en las elecciones, que parecía asegurada hace solo unos meses.

A la gestión errática de la pandemia y el desastre electoral en las dos elecciones regionales recientes, se suma el escándalo de malversación financiera por la compra de mascarillas quirúrgicas que salpica a la CDU y a la CSU.

El nerviosismo crece por los últimos sondeos que sostienen que la unión CDU-CSU solo recaba entre 26% a 28,5% de las intenciones de voto, cerca de 10 puntos menos que en febrero, y una caída abismal desde el año pasado cuando se encaramó al 40%.

Ahora, los Verdes le pisan los talones y sueñan con arrebatar la cancillería a la CDU. (Télam)