Fidel Castro, de cuya muerte se cumplen mañana cinco años, es el dirigente latinoamericano más importante del siglo XX, con un proceso revolucionario que marcó a fuego a toda la región, opinó hoy el analista Adrián Zarrilli, mientras que el académico Marcelo Montes lo describió como un líder político "tremendamente realista y práctico".

Zarrilli, doctor en Historia de la Universidad de Quilmes y miembro del Centro de Estudios de la Argentina Rural, afirmó en diálogo con Télam que, evidentemente, "si hablamos de Fidel, es el líder latinoamericano por antonomasia, por definición en el siglo XX".

"En paralelo, está la cuestión de un régimen que tiene un sesgo autoritario que no puede dejar de decirse en términos de libertades individuales y otras cuestiones que no son menores a la hora de evaluar toda la trayectoria", agregó el analista, que también es investigador del Conicet.

De todos modos, dijo que "es complejo hablar de Castro porque es, por un lado, el ícono de la introducción de la Guerra Fría en América Latina, y por otro es el líder más importante del Siglo XX, no cabe ninguna duda, con un proceso revolucionario que marcó a fuego no solo a Cuba sino a todo el continente".

Para Zarrilli, "es una figura trascendental, dueño de un carisma increíble" desde que asumió el liderazgo de la Revolución Cubana al ingresar triunfante a La Habana, con los miembros del Movimiento 26 de Julio, el 1° de enero de 1959.

En tanto, Montes, que forma parte del Grupo de Estudios Euroasiáticos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), caracterizó al liderazgo político de Castro como "tremendamente realista, práctico y manipulador; lo digo en el sentido maquiavélico, tremendamente eficaz".

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"Fidel era un tipo que, de acuerdo a las máximas de (Nicolás) Maquiavelo (autor de El Príncipe), logró tener lo que él llamaba virtud; es decir, supo encaramarse en el poder, supo desplazar a otros líderes de la revolución y mantenerse, aun contra todo y contra todos, incluido Estados Unidos", señaló.

Para este analista, el líder cubano "supo sacar provecho de la relación con la ex Unión Soviética, incluso al extremo de la Crisis de los misiles en Cuba (entre el 16 y 28 de octubre de 1962); fue una situación extrema que pudo hacer detonar al mundo. Y sin embargo, Castro pudo manejarla en la medida que pudo".

Montes reflexionó que "después Fidel sobrevivió a la caída de la ex Unión Soviética, con situaciones dramáticas".

"Yo, desde ese punto de vista, no lo valoro y no lo admiro positivamente. Pero en términos de su liderazgo es increíble cómo pudo llevarlo adelante con tanta eficacia", evaluó Montes.

Pero el experto advirtió que "desde el punto de vista de la prosperidad del pueblo cubano, su gestión fue verdaderamente desastrosa" y dijo que "todos sus ideales revolucionarios fueron puestos al servicio de su ambición del poder".

Para Montes, Fidel "fue un líder negativo en términos de expansión de la revolución, ya que no se jugó prácticamente por ninguno de los líderes revolucionarios que hubo en América Latina".

"Todo lo hizo en función de su propia ambición", señaló aunque luego sostuvo que prefería "no ideologizar su figura".

Sin embargo, al exponer su mirada del gestor de la Revolución Cubana, llegó a definirlo como "un personaje que le hizo un enorme daño político a su derrotero e inestabilidad".

Y por último, señaló: "Cuba pagó un alto precio por tener a Castro, porque Cuba les sirvió más a Fidel de lo que Fidel le haya servido a Cuba". (Télam)