El presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), Jaime Vargas, expresó hoy su respaldo al candidato correísta Andrés Arauz de cara al balotaje en Ecuador, algo que el partido indígena Pachakutik (PK) calificó de "traición", luego que el movimiento promoviera el voto nulo en la segunda vuelta tras denunciar un supuesto fraude electoral en contra de su candidato.

"Sus propuestas tienen nuestro respaldo absoluto desde el movimiento indígena del Ecuador", dijo Vargas durante una reunión pública con Arauz, celebrada en la comunidad Kofán Dureno, en la amazónica provincia de Sucumbíos.

"Soy presidente del movimiento indígena del Ecuador y vine acá para respaldar la propuesta de nuestras nacionalidades", declaró el dirigente, según un video publicado en redes sociales.

Arauz, un economista de 36 años, agradeció el apoyo a través de su Twitter: "Estamos construyendo la unidad nacional, poniendo por delante al Ecuador", dijo en un mensaje que ilustró con una fotografía levantando las manos junto al dirigente.

El delfín del exmandatario Rafael Correa (2007-2017), que ganó la primera vuelta, se disputará la presidencia con el exbanquero de derecha Guillermo Lasso, de 65 años.

El anuncio causó revuelo en el movimiento indígena, ya que tanto la Conaie como PK recomendaron el voto nulo en el balotaje después de que su candidato, Yaku Pérez denunciara un fraude y se quedará a décimas de pasar a la segunda vuelta.

La subcoordinadora de PK, Cecilia Velasque, anunció que en las próximas horas se pronunciarán sobre esta “traición” y consideró que la decisión de Vargas “ratifica el desgranaje de la dirigencia”, reportó el diario El Universo.

La Conaie resolvió el pasado 10 de marzo en su consejo político que en mayo próximo realizarán las elecciones internas para elegir al remplazo de Vargas en la presidencia del movimiento, dado que se encuentra en funciones prorrogadas.

Unos 13,1 millones de electores están llamados a las urnas para elegir al sucesor del impopular mandatario Lenín Moreno, cuyo período de cuatro años concluirá el 24 de mayo.

Los aspirantes buscan adhesiones entre sectores indígenas que protagonizaron protestas contra el gobierno en octubre de 2019, que dejaron 11 muertos y más de 1.300 heridos. También participaron en revueltas populares que derrocaron a tres presidentes entre 1997 y 2005. (Télam)