El emir secuestrado hace dos días en el norte de Nigeria fue fue liberado por sus captores, que mantienen secuestrados a 13 miembros de su familia, informó hoy su hijo.

"Su majestad fue liberada ayer y está ahora en su palacio", declaró Musa Alassan Adamu, hijo mayor del emir.

"Los bandidos todavía retienen 13 miembros de su familia" desde el secuestro en la norteña provincia de Kaduna, agregó en declaraciones a la agencia de noticias AFP.

Las primeras informaciones del domingo daban cuenta de 12 familiares raptados.

Una fuente cercana al emir señaló que los secuestradores piden dinero a cambio de su liberación.

El emir Alhassan Adamu, de 83 años, y sus familiares, incluidos mujeres y niños, fueron tomados por asaltantes armados que irrumpieron el domingo en su palacio ubicado en la periferia de la ciudad de Kaduna, capital del estado del norte de Nigeroa y uno de los focos de violencia y secuestros del país.

Los secuestros a cambio del pago de un rescate son habituales en este país, pero que la víctima sea un emir es novedoso.

Estas figuras religiosas gozan de una gran influencia y veneración en el norte de Nigeria por su rol de guardianes del islam.

Grupos criminales que las autoridades denominan "bandidos" aterrorizan las poblaciones del noroeste y centro de Nigeria, atacan poblados, roban ganado y secuestran a personalidades locales o viajeros para cobrar rescate.

Estos grupos operan desde campamentos situados en el bosque de Rugu, que se extiende por los estados nigerianos de Zamfara, Katsina y Kaduna, así como por el vecino Níger.

Hace ocho días, hombres armados secuestraron a 140 estudiantes de una escuela y un día antes, en el mismo estado, asaltaron un hospital en Kaduna, donde varias enfermeras y un número indeterminado de bebés fueron raptados.

También la semana pasada, siete personas murieron en ataques en localidades vecinas, indicó Samuel Aruwan, encargado de seguridad del gobierno de Kaduna.

En tanto, en el estado de Traba, en el este del país, a principios de la semana pasada raptaron a un funcionario.

Los ataques en Nigeria, anteriormente centrados en la zona noreste del país se extendieron durante los últimos meses a otras zonas del norte y el noroeste, haciendo saltar las alarmas por la posible expansión de estas redes terroristas y criminales.

Aunque estos "bandidos" actúan impulsados por el afán de lucro, algunos son allegados a grupos yihadistas, como Boko Haram, el más conocido y temido de Nigeria. (Télam)