La ministra del Interior de Letonia, Marija Goluveba, informó hoy que su Gobierno instalará "pronto" una valla en su frontera con Bielorrusia, con lo que el país báltico se suma a otros de la región que implementan medidas para frenar el flujo migratorio que entra a la Unión Europea (UE) desde zonas de conflicto.

La funcionaria detalló a la televisión letona que la valla, que tendrá carácter temporal, estará construida de alambre de púas, tendrá 37 kilómetros de largo y se colocará en los lugares "más críticos".

La presión sobre las fronteras de Letonia, Lituania y Polonia, que constituyen la puerta de entrada a la UE desde el noreste para los migrantes que huyen de zonas de conflicto, se incrementó a lo largo del último año.

En los últimos meses, miles de migrantes -la mayoría de ellos procedentes de Medio Oriente- cruzaron el límite desde Bielorrusia hacia los Estados miembros orientales de la UE.

El bloque sospecha que la afluencia fue coordinada deliberadamente por el presidente bielorruso Alexandr Lukashenko, como represalia por sanciones, algo que Minsk niega.

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, dijo que el flujo migratorio "está orquestado desde Minsk y auspiciado por el mandatario bielorruso".

En el marco de la tensión desatada por el flujo migratorio en la región, ayer, el presidente polaco, Andrzej Duda, aprobó también el estado de emergencia en la frontera con Bielorrusia.

"A partir de la medianoche del jueves, todas las personas que no sean residentes tendrán prohibida la entrada en la zona bajo estado de emergencia", indicó a los periodistas ayer el viceministro de Interior, Maciej Wasik.

Polonia desplegó 2.000 soldados en la frontera en los últimos días y está construyendo una alambrada para impedir el paso de los migrantes, lo que provocó protestas de organizaciones no gubernamentales. (Télam)