Los diputados franceses debatían desde hoy si inscriben el derecho al aborto en la Constitución del país, una iniciativa lanzada por la izquierda y el oficialismo con el objetivo de protegerlo tras una embestida conservadora contra la interrupción del embarazo.

El debate en la Asamblea Nacional, la Cámara Baja del Parlamento de Francia, llegó luego de leyes restrictivas del aborto en varios países del este de Europa, como Hungría y Polonia, y en Estados Unidos, donde la Corte Suprema lo anuló en junio a nivel nacional.

Dos propuestas de ley para inscribir el derecho en la Constitución serán examinadas hoy y la semana que viene, una del partido de izquierda Francia Insumisa (LFI), de Jean-Luc Mélenchon y otra del bloque oficialista que responde al presidente, Emmanuel Macron.

El aborto está despenalizado en Francia desde la Ley Veil, aprobada en 1975, pero ahora los diputados franceses quieren ir más lejos, a la vista de lo que ocurre en otros horizontes del mundo, donde este derecho corre el riesgo de eliminarse.

"Introducir el derecho a la anticoncepción y el aborto en nuestra Constitución es alejar el miedo que nos invade cuando los derechos de las mujeres son atacados en otros lugares", dijo hoy en el debate la diputada de LFI y autora del proyecto, Mathilde Panot.

LFI era el encargado de definir la agenda del pleno de la Asamblea Nacional.

"El Gobierno es favorable a la inscripción del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo", aseguró por su parte el ministro de Justicia, Éric Dupond-Moretti, para quien "ninguna democracia, incluso la más grande de todas, está a salvo" de un retroceso.

Sin embargo, el ministro advirtió que con la redacción actual, la propuesta tiene pocas posibilidades de prosperar en el Senado -que rechazó un texto similar en octubre- y llamó a concentrarse en el aborto, retirando una mención a los anticonceptivos.

LFI quería inscribir en la Constitución el texto: "Nadie puede vulnerar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo y a la anticoncepción. La ley garantiza el acceso libre y efectivo a estos derechos a cualquier persona que lo solicite".

Durante el debate, el oficialismo y la izquierda acordaron cambiar la formulación: "La ley garantiza la efectividad y la igualdad en el acceso al derecho a la interrupción voluntaria del embarazo", reza la propuesta enmendada, informó la agencia de noticias AFP.

El deseo de inscribir ese derecho es compartido por una mayoría de diputados, entre ellos los del partido del presidente Macron, y pese a que presentaron su propia propuesta, tienen previsto apoyar la de la izquierda, informaron fuentes partidarias.

La sorpresa vino de la mano del sector de ultraderecha francesa liderado por Marine Le Pen, en cuyo partido Agrupación Nacional, coexisten tendencias muy heterogéneas.

Le Pen decidió apoyar el texto, pero exigió que se detalle el plazo de las 14 semanas actuales ya que, en las propuestas de ley se deja la puerta abierta a que se amplíe.

Según el portavoz del partido, Laurent Jacobelli, el texto propuesto por LFI "es un poco corto, no hay por ejemplo límite en el tiempo, es decir ¿sería posible abortar a los 8 meses?".

Los diputados del partido conservador Los Republicanos, que controlan el Senado, consideran por su parte que el derecho al aborto no está amenazado en Francia.

Independientemente del resultado de la votación, el partido LFI llama al Gobierno a presentar su propio proyecto de ley, ya que, a diferencia de las propuestas de iniciativa parlamentaria, no se necesite un referendo para modificar la Constitución.

En marzo, el Parlamento francés extendió el derecho al aborto de las 12 a las 14 semanas de embarazo. (Télam)