El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, acusó hoy al líder indígena Leonidas Iza de querer sembrar "un ambiente de anarquía", tras haber sostenido negociaciones en el marco de las masivas protestas populares de octubre contra el alza de los precios de los combustibles que durante su breve gestión llegaron al 90%.

"Él es un anarquista, él no es un demócrata, él quiere crear un ambiente de anarquía" en el país, sentenció el mandatario conservador en rueda de prensa.

Lasso sostuvo que a Iza "hay que enfrentarlo con la Constitución y con la ley en la mano diciéndole claramente que esas actitudes anárquicas contravienen" disposiciones legales".

Agregó que el dirigente es un inconforme con la atención a los reclamos de su sector.

Lasso e Iza, máximo representante de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), se reunieron en noviembre para desactivar una crisis social desatada por incrementos de los combustibles que habían derivado en protestas con un saldo de 37 detenidos y ocho policías heridos.

El gobernante había decretado un aumento de los combustibles de hasta el 12%, llevando el precio del diésel de 1,69 a 1,90 dólares por galón (3,8 litros) y el de gasolina común de 2,50 a 2,55 dólares.

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Posteriormente, en la negociación el Ejecutivo se comprometió a analizar la propuesta del movimiento indígena de bajar el precio del diésel a 1,50 dólares y de gasolina común a 2,10 dólares.

Desde 2020 el valor de los combustibles en Ecuador ha aumentado de manera progresiva en un 90%.

Lasso indicó que tiene "los brazos abiertos y la mano extendida" para conversar con las organizaciones sociales y buscar acuerdos, consignaron medios locales y la agencia de noticias AFP.

La opositora Conaie -que participó en revueltas que derrocaron a tres mandatarios entre 1997 y 2005- anunció que desde enero próximo retomará las protestas permanentes para reclamar por la baja de los combustibles.

Desafiante, Lasso adelantó que empleará "toda la fuerza publica" para que "quienes quieren anarquizar este país, interrumpir servicios públicos y profundizar una crisis económica ya de por sí afectada por la pandemia terminen con sus huesos en la cárcel".

Los indígenas, que en octubre de 2019 también encabezaron manifestaciones que dejaron once muertos, reclaman el cese de la explotación de recursos naturales en las zonas donde habitan, un punto sobre el que tampoco hay acuerdo con el gobierno. (Télam)