Solo seis días después de que el Ayuntamiento restituyera por orden judicial los carteles dedicados al general franquista Millán Astray en la calle que lleva su nombre en Madrid, las placas aparecieron hoy con pintadas que tachan el nombre del militar.

"Tenemos memoria y construimos democracia", escribió la asociación juvenil Rebeldía, responsable de la acción, en un mensaje publicado en Twitter.

El sábado esta asociación ya había publicado la imagen de un vecino cubriendo la señal de la calle con un vinilo en que puede leerse "Calle de Justa Freire", la pedagoga de principios del siglo XX que desde 2018 daba su nombre a la vía pública tras una iniciativa del anterior Gobierno municipal.

La restitución de la calle en honor al general Millán Astray fue objeto de una agria polémica durante la última semana en España.

En 2017 el anterior Gobierno municipal –en manos de una plataforma local nacida al calor del auge de la formación Podemos– decidió cambiar los nombres de 52 calles y plazas de Madrid donde se homenajeaba a personas o acontecimientos relacionados con el franquismo.

La iniciativa se llevó a cabo al amparo de la Ley de Memoria Histórica de 2007, que insta a la retirada de los símbolos que exalten el franquismo.

Sin embargo, dos asociaciones ultraderechistas recurrieron ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que en mayo emitió una sentencia obligando a mantener varios de los nombres retirados.

En el caso concreto de Millán Astray –que actuó como jefe de propaganda de Franco durante la Guerra Civil–, el TSJM decidió mantener la nomenclatura de la calle afirmando que no puede decirse "de forma inequívoca" que participara en la sublevación militar de 1936 ni en las acciones bélicas posteriores o en la represión durante la dictadura de Franco.

La decisión provocó un aluvión de críticas desde las organizaciones memorialistas y distintas asociaciones vecinales.

Tras conocerse que las placas de la calle habían sido pintadas, diversos medios de comunicación informaron del suceso asegurando que habían sido "vandalizadas", a lo que la Coordinadora 25S –una agrupación de distintas asambleas locales y colectivos de la izquierda madrileña– respondió a través de Twitter que "vandalismo es dar un golpe de Estado, provocar una guerra civil aliándose con fascistas, nazis y mercenarios marroquíes, para establecer una dictadura cruel durante 40 años", informó la agencia de noticias Sputnik.

"Esto es dignidad", concluye la respuesta de la Coordinadora, en alusión a las pintadas contra Millán Astray. (Télam)