Las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) planearon asesinar al entonces presidente Juan Manuel Santos cuando se iniciaban las extensas negociaciones de paz que terminaron con los acuerdos de septiembre de 2016 y que derivaron en el Premio Nobel de la Paz para el exmandatario.

La revelación la hizo el exlíder de las FARC y ahora titular del Partido Comunes -el nombre del partido en que derivó la guerrilla-, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, durante su declaración judicial por el magnicidio en 1995 del tres veces candidato presidencial Álvaro Gómez Hurtado.

Cuando la magistrada Julieta Lemaitre le preguntó a Timochenko si el secretariado de las FARC solía discutir posibles atentados contra personas que consideraban enemigas de la organización, el líder de Comunes dijo que no recordaba que los casos se hablaran “con todos los miembros” de la conducción de la organización.

"Que yo recuerde, y que se haya planteado una reunión precisamente para ver si se ejecutaba o no se ejecutaba una acción de estas… El único momento en que yo recuerde que discutimos frente a actuar contra alguna persona, es cuando en la conducción de Alfonso Cano (su antecesor al frente de la organización guerrillera) nos informa que un comando estaba listo para atentar contra la vida en ese momento del presidente Juan Manuel Santos", reveló Timochenko.

Contó luego que ese dato generó debate dentro del secretariado, por el peso que esa acción conllevaba, pero que finalmente se decidió dejar el plan sin efecto porque “no era ético” atacar a una persona con la que comenzaban conversaciones en busca de un proceso de paz.

"En últimas pues él (Cano) tomó la decisión de que eso no se iba a ejecutar porque no sería ético actuar contra una persona con la cual en ese momento se estaba dialogando y a esa actividad nunca se le dio vía libre", contó Timochenko en la audiencia, que televisan en directo medios bogotanos.

Alfonso Cano, el nombre de combate de Guillermo León Sáenz, asumió la comandancia de las FARC en 2008, tras la muerte de Manuel Marulanda, alias Tirofijo, y estuvo al frente de la guerrilla hasta el 2011, cuando murió en un operativo militar.

Ya por entonces existían algunos diálogos exploratorios para buscar el acuerdo de paz entre el Gobierno y las FARC, aunque el inicio formal y público de esas negociaciones fue en octubre del 2012.

Tras la muerte de Cano, Timochenko asumió la jefatura de las FARC, en el que estuvo hasta 2016, cuando se firmaron los acuerdos y la organización dejó las armas, conformó un partido político y se sometió a la Jurisdicción especial para la Paz, que ahora lleva adelante el proceso por el asesinato de Gómez Hurtado.

Por este caso, la Fiscalía ordenó el lunes la captura del llamado “canciller” de las FARC, Iván Márquez que, como integra un grupo disidente y se lo considera “desertor del proceso de paz”, puede ser detenido. (Télam)