Las ciudades de Ceuta y Melilla son dos enclaves españoles en África, bañadas por las aguas del mar Mediterráneo, los únicos territorios europeos en suelo africano y las únicas fronteras terrestres entre ambos continentes.

Ambas están en el centro de la agenda mediática europea luego de que miles de migrantes lograron entrar esta semana a nado o a pie a Ceuta, emplazada en la orilla africana del estrecho de Gibraltar.

A 380 kilómetros de distancia una de la otra, las ciudades bajo soberanía española están en el norte de Marruecos y son un punto de acceso habitual de la inmigración clandestina hacia Europa.

Ceuta tiene una doble valla alambrada de ocho kilómetros de longitud construida en 1999 que fue realzada en 2005 de tres a seis metros de altura, y luego en 2020 se iniciaron obras para elevarla nuevamente hasta los diez metros en algunos tramos.

En Melilla, en tanto, se está remodelando la triple valla fronteriza de 12 kilómetros de longitud, que en algunos de sus tramos está equipada -como en Ceuta- con cámaras de seguridad y torres de vigilancia.

Ambos territorios fueron conquistados por los Reyes Católicos como puestos de avanzada tras la expulsión de moros y judíos de España en 1492.

Madrid ejerce soberanía sobre Melilla desde 1496 y sobre Ceuta desde 1580.

Ambas localidades siguieron perteneciendo a España después de la independencia de Marruecos porque no formaban parte del Protectorado Español de Marruecos, al igual que otras plazas de soberanía, como los islotes y peñones españoles frente a la costa norte de Marruecos, las islas Alhucemas, las islas Chafarinas y el peñón de Vélez de la Gomera.

Marruecos, sin embargo, reivindica desde su independencia como Estado la marroquinidad de estas ciudades, inspirado por la tesis del Gran Marruecos, que cobró fuerza durante los años sesenta y setenta. Incluso solicitó formalmente a la ONU su devolución con ocasión de la adquisición del estatus de ciudades autónomas.

Las ciudades portuarias, eje de un comercio próspero entre Europa y África, son tildadas de "presidios coloniales" por parte de Rabat.

Naciones Unidas no incluyó estos enclaves africanos en la lista de territorios pendientes de descolonización, puesto que ambas plazas han sido españolas de manera ininterrumpida desde siglos antes de que Marruecos existiera como entidad política e incluso antes de que se estableciera la actual dinastía alauí en 1631.

En diciembre, el Gobierno español convocó de urgencia a la embajadora marroquí para pedir explicaciones por unas declaraciones del primer ministro Saad Dine El Otmani en las que proponía abrir la cuestión sobre su soberanía.

Ceuta, con unos 84.000 habitantes en menos de 20 kilometros cuadrados, se ubica a unos 50 km al este de Tánger, frente a Gibraltar.

Situada a 150 kilómetros de Argelia, la ciudad de Melilla (12,5 kilómetros cuadrados) acogía a fines de 2020 una población cosmopolita de más de 87.000 habitantes, la mitad de ellos musulmanes. (Télam)