Por primera vez de visita en México, la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, discute hoy con el presidente Andrés Manuel López Obrador una agenda centrada en las causas de emigración centroamericana y mexicana que llega de a miles de personas y familias a la frontera sur estadounidense.

Harris arribó a Ciudad de México procedente de Guatemala, en donde se reunió con el presidente de ese país, Alejandro Giammattei, a quien pidió un trabajo en conjunto en el tema migratorio. 

La funcionaria ya se encuentra en el Palacio Nacional con López Obrador, quien había adelantado que el tema que abordará con Harris será principalmente la migración. 

"Tenemos coincidencias en que se debe de ayudar a los países centroamericanos, que se debe de invertir para que haya desarrollo, haya empleos en Guatemala, en El Salvador, en Honduras y que nosotros estamos en la mejor disposición de ayudar", dijo López Obrador durante su habitual conferencia de prensa matutina.

"Aquí vamos a tener una reunión de trabajo, vamos a ser testigos de la firma de un acuerdo en esta materia de migración y desarrollo", agregó.

Por su parte, el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, detalló que el Gobierno mexicano y el estadunidense firmarán un memorándum de entendimiento para “fomentar las opciones en los tres países de Centroamérica que más nos interesan en este momento para efectos del tema migratorio, que son Guatemala, Honduras y El Salvador”, informó el medio local La Jornada.

Posteriormente, Harris se reunirá con mujeres emprendedoras y con personal de la embajada de Estados Unidos en México, informó la agencia de noticias AFP. 

El encuentro sigue a la charla virtual que Harris y López Obrador sostuvieron a inicios de abril en la que también abordaron el tema de la migración. 

Los detractores del Gobierno del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, lo acusan de haber disparado el número de migrantes que llegan a la frontera sin papeles para ingresar legalmente, mayoritariamente centroamericanos, que atraviesan primero el territorio mexicano.

Convencidos de que Biden les ofrecerá un trato "más humano" tras las draconianas políticas del expresidente Donald Trump, cientos de miles se han lanzado hacia la frontera, entre ellos muchos niños.

Sin embargo, expertos y el Gobierno estadounidense recuerden que los flujos migratorios masivos se mantuvieron constantes a lo largo del Gobierno de Trump pese a sus amenazas, por lo que las causas no son la nueva e incipiente política de Biden.

"Sabemos que mucha gente no se quiere ir de casa" y que lo hace porque "no puede satisfacer sus necesidades básicas", dijo ayer Harris al pedirle al presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, un trabajo conjunto para atender las causas que causan la migración, y ofreció su apoyo en la lucha contra la corrupción.

La vicepresidenta estadounidense le dijo a Giammattei que su Gobierno tiene como prioridad a esa región centroamericana, con el objetivo de trabajar "juntos" para "resolver problemas de larga data".

Harris consideró que quienes migran "están huyendo de algún daño o no pueden satisfacer sus necesidades básicas quedándose en casa".

En Guatemala, casi un 60% de los 17 millones de habitantes vive en condición de pobreza.

"No vengan, no vengan. Estados Unidos va a seguir cumpliendo la ley y asegurando las fronteras (...) Nuestra prioridad es desalentar la migración ilícita (...) Solo se beneficia a los coyotes", como se conocen a los traficantes, advirtió Harris.

La funcionaria recordó los peligros a los que se enfrentan los migrantes en el trayecto a pie, expuestos a abusos y a traficantes de personas durante la ruta hacia la frontera entre México y Estados Unidos.

Washington anunció ayer la creación de un grupo de trabajo "Alpha" contra los traficantes de personas en México y Centroamérica, origen de la mayoría de los indocumentados que llegaron en números récord en los últimos meses a territorio estadounidense, principalmente hondureños, salvadoreños y guatemaltecos. (Télam)