El mal momento político que vive el Gobierno de Jair Bolsonaro alcanzó esta semana a la campaña de vacunación contra el coronavirus, que comenzó a ralentizarse por falta de insumos de China para poder envasar los inoculantes de AstraZeneca y CoronaVac en Brasil, luego de varias declaraciones contra Beijing del mandatario.

Este año, el gobierno firmó un contrato de 200 millones de vacunas de Pfizer y 35 millones de Janssen, pero a partir de hoy el país carece de su producción de vacunas AstraZeneca y CoronaVac.

El gobernador de San Pablo, Joao Doria, ha acusado a Bolsonaro de haber arruinado con sus recientes declaraciones -China "creó el virus" y "hay una guerra biológica"- los vínculos con Beijing para recibir el insumo farmacéutico para las vacunas CoronaVac y AstraZeneca.

El Instituto Butantan de San Pablo envasó hasta ahora 47 millones de dosis de la CoronaVac, del laboratorio chino Sinovac, para incorporarlas al plan de vacunación nacional, pero tuvo que detener hoy sus fábricas por falta de los insumos importados.

Aún falta que Sinovac entregue 53 millones de dosis a San Pablo. Lo mismo ocurre con los insumos dependientes de China para la AstraZeneca-Oxford que fabrica en Río de Janeiro el laboratorio estatal Fiocruz.

El ritmo de vacunación de Brasil cayó 57% en las últimas dos semanas y principalmente se estuvieron vacunando a personas mayores de 50 años hasta esta semana.

Según los últimos datos oficiales, el 8,88% de la población brasileña, 18,8 millones, ha sido vacunada con dos dosis, mientras que que 37.744.357 personas recibieron apenas una dosis, el 17,82% de la población.

En total 56.551.384 dosis fueron aplicadas en Brasil hasta anoche, según el consorcio de prensa que acumula los datos de los estados. (Télam)