La Unión Europea (UE) y Alemania salieron hoy al cruce del Reino Unido luego de que el Gobierno británico se jactara de que será el primero en vacunar a su población contra el coronavirus y vinculara eso al Brexit, recordando a Londres que la vacuna que usará es de origen alemán y estadounidense y que ser primero no es lo más importante.

"Lo importante no es ser el primero (en la aprobación), sino tener una vacuna que sea segura y eficaz", dijo el ministro de Salud alemán, Jens Spahn, durante una videoconferencia con sus homólogos de la UE, al defender el ritmo del bloque para aprobar una vacuna contra el coronavirus.

El Gobierno británico autorizó hoy el uso de la vacuna de Pfizer/BioNTech, mientras que los países de la UE aún aguardan una decisión de la Agencia Europea de Medicamentos (AEM) que se espera para fines de este mes.

Esta agencia tenía su sede en Londres hasta el año pasado pero fue transferida a Amsterdam, en Holanda, como parte del proceso de salida del Reino Unido de la UE, o Brexit.

Desde Londres, el Gobierno británico afirmó hoy que el hecho de que el Reino Unido abandonó la UE el 31 de enero pasado le permitió acelerar la aprobación de una vacuna contra la Covid-19, al no tener que esperar la autorización de la EMA.

Gracias al Brexit, el Reino Unido pudo "no ir al ritmo de los europeos, que se mueven un poco más despacio", dijo el ministro de Salud, Matt Hancock, a Times Radio.

Sin embargo, el ente regulador británico que aprobó la vacuna no pareció estar de acuerdo con el ministro en cuanto al impacto del Brexit.

La Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios británica (MHRA) explicó que pudo aprobar el uso de la vacuna de Pfizer/BioNTech "utilizando disposiciones que existen bajo la legislación europea hasta el 1 de enero".

Por su parte, el ministro de Empresas británico, Alok Sharma, alabó al Reino Unido como "el primer país" en firmar un acuerdo con Pfizer/BioNTech y comenzar la vacunación.

"En los próximos años, recordaremos este momento como el día en que el Reino Unido lideró el combate de la humanidad contra esta enfermedad", tuiteó.

La declaración fue mal recibida por el embajador alemán en Londres, Andreas Michaelis: "¿Por qué es tan difícil reconocer este importante avance como un gran éxito y esfuerzo internacional?", lanzó.

El embajador manifestó que, aunque la empresa alemana BioNTech realizó un aporte decisivo, no se trata de una cuestión nacional, sino "europea y transatlántica".

A menos de un mes del fin del periodo de transición posbrexit, Londres y Bruselas se encuentran aún enzarzados en difíciles negociaciones en busca de un acuerdo comercial que rija sus futuras relaciones a partir del 1 de enero.

Si no lo logran, el comercio entre ambas orillas del Canal de la Mancha se verá seriamente afectado.

Pero Hancock aseguró que tiene listos aviones para utilizar en lugar de barcos, si hay perturbaciones en los puertos británicos, para transportar las dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech al Reino Unido desde su laboratorio de fabricación en Bélgica.

En la videoconferencia de hoy, Spahn adelantó que habría una reunión con la AEM el 11 de diciembre para evaluar el progreso antes de tomar una decisión sobre cuál de las vacunas competidoras sería licenciada.

"Es una cuestión de experiencia, obviamente, y de autorización. Pero como hemos visto por los comentarios del Reino Unido, también es una cuestión política para la UE", señaló, citado por la agencia de noticias AFP.

En la misma videoconferencia, la Comisaria de Salud europea, Stella Kyriakides, puso de relieve la importancia de explicar con claridad los procedimientos a la población, para que confíe en las vacunas.

(Télam)