La Comisión Europea (CE) anunció hoy que está lista a aportar un paquete de ayuda por valor de 3.000 millones de euros para Bielorrusia siempre y cuando haya "una transición democrática", en medio de tensiones con el presidente Alexander Lukashenko por el desvío de un avión de pasajeros para detener a un opositor.

"No hay represión, brutalidad o coerción que dé legitimidad a su régimen autoritario. Hasta ahora, usted ha ignorado la opción democrática del pueblo bielorruso. Es hora de cambiar de rumbo", apuntó la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen.

La dirigente alemana "transmitió que la Unión Europea (UE) está dispuesta a participar de todas las formas posibles para acompañar una transición democrática pacífica en Bielorrusia", y precisó que el bloque está listo para otorgar hasta 3.000 millones de euros de ayuda "a una Bielorrusia democrática".

"La UE activará este plan una vez que Bielorrusia se embarque en una transición democrática", insistió la vocera Ana Pisonero en declaraciones reproducidas por la agencia de noticias AFP.

El anuncio se produce en momentos en que el bloque se propone aumentar la presión sobre el presidente Lukashenko, a raíz del aterrizaje forzoso en Minsk de un vuelo civil que salió de Grecia con el objetivo de arrestar al periodista disidente Roman Pratasevich y su pareja que estaban a bordo.

Los líderes de la UE acordaron prohibir que las aerolíneas bielorrusas vuelen en el espacio aéreo del bloque y recomendaron a las aerolíneas con base en la Unión que eviten el espacio aéreo bielorruso.

El jefe de política exterior del bloque europeo, Josep Borrell, escribió en Twitter que el plan de apoyo de 3.000 millones de euros "debería ser un incentivo genuino para que el régimen cambie de rumbo".

El español también advirtió hoy el riesgo de que aumenten las tensiones con Rusia, aliado de Lukashenko, después de que Moscú denegara el permiso para cambiar de ruta a dos aerolíneas europeas para evitar el espacio aéreo de Bielorrusia.

El mandatario, que gobierna desde 1994, enfrenta una presión sin precedentes desde agosto de 2020, tras ganar las elecciones generales para un sexto mandato consecutivo en unos comicios denunciados como fraudulentos por la oposición.

Las protestas antigubernamentales fueron masivas, duraron semanas y terminaron con más de 35.000 detenidos y cientos de denuncias de torturas y abusos.

Pratasevich, quien abandonó Bielorrusia en 2019, se ha convertido en uno de los principales enemigos de Lukashenko al desempeñar un papel clave en la organización de las protestas poselectorales, a las que convocaba desde Nexta, un popular canal de Telegram que él mismo fundó.

Tras su detención, el periodista apareció el lunes a la noche en un breve video difundido por la televisión pública local en el que dice haber empezado a confesar algunos de los cargos de los que se lo acusa, por los que podría enfrentar hasta 15 años de cárcel.

Lituania, país en el que debía aterrizar el opositor arrestado, señaló que la grabación podría haber sido obtenida mediante el uso de "la fuerza, la tortura y la violencia" y varias naciones de Occidente reclamaron su "inmediata liberación". (Télam)