La Unión Europea (UE) concluyó hoy contratos con el laboratorio Moderna por 300 millones de dosis adicionales de su vacuna contra el coronavirus y con Pfizer por otros 200 millones, mientras que hay países que ya hablan de adquirir la Sputnik V aunque todavía no haya sido aprobada por el ente regulador del bloque, como ya hizo Hungría.

"Hoy hemos garantizado 300 millones de dosis adicionales (de Moderna). Esto nos aproxima a nuestro objetivo de asegurar que todos los europeos tengan acceso a vacunas seguras y eficientes tan rápidamente como sea posible", señaló la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

La UE ya había firmado un primer contrato con el laboratorio estadounidense para obtener 160 millones de dosis este año.

Por otro lado, las farmacéuticas Pfizer y BioNTech llegaron a un acuerdo con el bloque para suministrar 200 millones de dosis adicionales.

"Pfizer y BioNTech anuncian un acuerdo con la Comisión Europea para suministrar 200 millones de dosis a los 27 miembros de la UE que tiene la opción de solicitar el suministro de 100 millones de dosis adicionales", dice el comunicado de las empresas.

En diciembre de 2020, la UE autorizó la distribución y aplicación de la vacuna desarrollada por Pfizer/BioNTech, gesto que fue acompañado en enero con la autorización de la vacuna de Moderna y luego de la AstraZeneca.

Además, la institución ya tiene contratos firmados con Sanofi-GSK, Johnson / Johnson y Curevac.

En tanto, el ministro de Salud de Croacia dijo que alrededor de un millón de dosis de la vacuna rusa contra el coronavirus Sputnik V podrían importarse al país, incluso sin la aprobación del regulador de medicamentos del bloque.

El ministro Vili Beros dijo hoy que debido a que Croacia está luchando por obtener dosis, la agencia de medicamentos local decidirá sobre la efectividad del Sputnik V, de un 91,6% en la prevención del coronavirus, según los ensayos de Fase 3 publicados en la revista científica The Lancet.

La vecina Hungría es hasta ahora la única de las 27 naciones de la UE que comenzó a administrar las vacunas rusas y chinas sin esperar la aprobación del ente regulador europeo. (Télam)