El partido de derecha Liga se convirtió hoy en la primera minoría del Parlamento italiano luego de que el también oficialista Movimiento Cinco Estrellas se fracturara ayer tras semanas de diferencias por el envío de armas a Ucrania y de que el canciller Luigi Di Maio, su exlíder, lo abandonara para fundar su propia bancada.

Molesto por las críticas recibidas de parte del Comité Nacional del Cinco Estrellas por el envío de armas a Ucrania que mantiene el gobierno del primer ministro Mario Draghi, el canciller Di Maio, que respalda la medida, anunció a última hora del martes su alejamiento de la fuerza junto con otros 51 diputados y 11 senadores para crear el nuevo sector.

Sondeos han mostrado un creciente descreimiento entre los italianos respecto de la afirmación del Gobierno de Draghi que dar armas a Ucrania llevará a la paz porque le permitirá derrotar a Rusia, en medio del descontrolado aumento de precios de los combustibles y los alimentos que están provocando la guerra.

Con la escisión en el Cinco Estrellas, hasta ayer partido dominante en el Parlamento tras las elecciones de marzo de 2018, a partir de hoy la primera minoría será la Liga del senador y ex vice primer ministro Matteo Salvini, con 61 de los 321 senadores y 132 de los 630 diputados.

Tras la salida de Di Maio y el resto de los legisladores que lo acompañan en su nuevo bloque Juntos por el futuro, el Cinco Estrellas quedó con 61 senadores y 104 diputados.

En ese marco, el presidente de la Cámara de Diputados, el miembro del Cinco Estrellas Roberto Fico, anunció hoy la creación del nuevo grupo parlamentario, que tendrá mañana su primera asamblea formal como sector independiente.

Junto a Di Maio también dejaron el Cinco Estrellas algunas segundas líneas de peso en el Gobierno, como la viceministra de Economía Laura Castelli, y los subsecretarios de Exteriores Manlio Di Stefano, Dalila Nesci del ministerio del Sur, Anna Macina de Justicia y Pierpaolo SIleri de Salud.

La del Cinco Estrellas es la segunda ruptura de importancia desde las elecciones, tras la escisión que sufrió en 2019 el Partido Democrático, cuando el senador y expremier Matteo Renzi abandonó las filas de la fuerza de centroizquierda para fundar su partido Italia Viva.

Tras haber sido los más votados en marzo de 2018, la Liga y el Cinco Estrellas compartieron Gobierno entre junio de ese año y septiembre de 2019, con el actual líder del M5E Giuseppe Conte como premier, y Di Maio y Salvini como vicepremier.

"Dejamos el Movimiento Cinco Estrellas", anunció Di Maio ayer por la noche, horas después de que el Senado aprobara con 219 votos a favor, 20 contrarios y 22 abstenciones la moción del oficialismo para "continuar apoyando a Ucrania" como ya había marcado un primer decreto a inicios de marzo.

Este miércoles, el apoyo a la postura de Draghi fue ratificada en Diputados, con 410 votos a favor, 29 contrarios y 34 abstenciones.

"Tuvimos que elegir entre las posiciones de nuestro partido o la estabilidad de Italia", planteó Di Maio con una fuerte autocrítica por los últimos años del Cinco Estrellas, en especial la polémica con Conte.

Conte y el Comité Nacional del Cinco Estrellas habían planteado sus objeciones en las últimas semanas al envío de nuevas armas a Ucrania, mientras que Di Maio, que continuará en el cargo en el Ejecutivo, se había mostrado decidido a seguir la línea del resto de Europa, Estados Unidos y la OTAN.

"Apoyar valores europeístas y atlantistas no puede ser una culpa", sostuvo ayer Di Maio en una declaración a la prensa transmitida por televisión.

Los cruces entre Di Maio y el Cinco Estrellas tienen además como marco una regla interna de la fuerza por la que sus miembros no pueden tener más de dos mandatos consecutivos en el Parlamento.

El canciller, ya electo en las elecciones de 2013 y 2018, no podría aspirar a una nueva postulación bajo el mismo sello, lo que según algunas versiones podría ser un disparador para un posible alejamiento del Movimiento.

Tras la escisión de ayer, Di Maio y los legisladores que cursan ahora su segundo mandato consecutivo podrán volver a postularse, esta vez con el sello de Juntos por el futuro.

En el decreto firmado a inicios de marzo, el Gobierno italiano dispuso el envío de varios tipos de armas, entre ellas lanzamisiles Stinger, morteros para bombas de 120 milímetros, ametralladoras ligeras y pesadas y lanzamisiles antitanque.

En ese marco, según la consultora Instituto Piepoli, el apoyo de los italianos a la creencia de que el envío de armas es la principal vía para lograr una paz "está bajando en torno al 1% por semana", en un marco en el que las subas en el precio de los alimentos y del combustible aparece como una de las razones de la pérdida de apoyo de la participación italiana en el conflicto, según el estudio. (Télam)