La celebración del Jubileo de Platino, que conmemora los 70 años de la reina Isabel II en el trono, continuó hoy sin la monarca que no asistió a una misa en su honor en la emblemática Catedral de San Pablo, en el centro de Londres, debido a un "cierto malestar" luego de la agitada jornada del jueves en el inicio de los festejos.

“Teniendo en cuenta el trayecto y la actividad necesaria para la misa de Acción de Gracias en la catedral de San Pablo, su majestad concluyó a regañadientes que no participará”, indicó ayer un comunicado del Palacio de Buckingham.

También se perderá mañana el Derby de Epsom, una popular carrera de caballos a la que tradicionalmente asiste y será su hija, la princesa Ana, quien asista en su lugar, confirmó el Palacio de Buckingham.

Se espera que la reina vea el gran evento deportivo por televisión en el Castillo de Windsor.

Este es el segundo evento que Isabel II se pierde debido a problemas de movilidad que la aquejan desde octubre.

La monarca de 96 años también se enfermó de coronavirus este año pero hasta ahora el palacio se abstuvo de dar mayores detalles sobre sus dolencias.

En marzo no pudo pronunciar el tradicional discurso de apertura del Parlamento, un evento primordial en su agenda, al que faltó por primera vez en seis décadas.

Ayer, la reina presenció desde el balcón del Palacio de Buckingham ante cientos de miles de personas el tradicional y colorido desfile militar, conocido como Trooping the Colour, que dio inicio a cuatro días de eventos por el aniversario oficial en el trono y para el que se acercaron cientos de miles de personas.

En cambio, la misa de Acción de Gracias fue presidida hoy por el príncipe Carlos, junto a su esposa Camilla de Cornualles y acompañado de la familia real y con la presencia de los duques de Sussex, Harry y su esposa Meghan Markle, quienes regresaron a un evento real por primera vez en dos años desde que se mudaron a Estados Unidos.

Durante la ceremonia, el arzobispo de York, Stephen Cottrell, agradeció a la reina por "mantener el rumbo" en un sermón que se centró en varios de sus intereses clave como su fe en Dios, los caballos y su buen sentido del humor.

"Todos sabemos que a la reina le gustan las carreras de caballos. Y, Su Majestad, estoy asumiendo que tal vez usted está viendo esto en la televisión", dijo el líder religioso, según los principales medios británicos.

De la ceremonia participaron altos miembros de la realeza, parlamentarios y diplomáticos además de cientos ciudadanos honrados por sus desempeños en roles clave en sus comunidades.

El tercer hijo de la reina, el príncipe Andrés, cuyos títulos reales fueron devueltos a la Corona en medio de una demanda de acusaciones sobre abuso sexual en Estados Unidos, motivo por el cual no fue invitado ayer al balcón del palacio, tampoco estuvo presente en la misa por haber dado positivo por coronavirus.

Las fiestas del Jubileo de Platino se llevan a cabo en todo el Reino Unido y continuarán mañana con la "Fiesta de Platino en el Palacio", un concierto de variedades lleno de estrellas con 22.000 asistentes en el que actuarán artistas como Elton John, Diana Ross, Adam Lambert y Queen, Andrea Bocelli, Rod Stewart y Duran Duran.

Mientras que el domingo, a la hora del almuerzo, se espera que más de 10 millones de personas en todo el Reino Unido asistan a eventos en las calles como parte del "gran almuerzo jubilar".

También habrá un desfile del tradicional encabezado por el carruaje estatal dorado, encabezado por la escolta del soberano pero sin la reina.

Participarán más de 10.000 personas, incluidos militares, voluntarios, artistas y trabajadores clave. (Télam)