Las fuerzas de seguridad de Irán dispararon hoy balas de goma y gases lacrimógenos contra un grupo de manifestantes en el interior del subte de la capital, Teherán, después de que varias personas que estaban en un andén corearan eslóganes contra el líder supremo del país, el ayatollah Alí Jamenei, según denunció una ONG.

La organización no gubernamental Iran Human Rights (IHR) indicó en una serie de mensajes de Twitter que "las fuerzas de seguridad atacaron a personas con gases lacrimógenos, spray pimienta y balas de pintura".

"En respuesta, la gente respondió con eslóganes 'Muerte al dictador'", señaló.

Asimismo, reclamó que los agentes "atacaron a pasajeros atrapados dentro de los vagones", en medio de las manifestaciones que se suceden en el país desde septiembre a consecuencia de la muerte bajo custodia policial de Mahsa Amini, una joven detenida en la capital por presuntamente llevar mal puesto el velo.

Los videos publicados en redes sociales permiten ver a un grupo de pasajeros intentando huir hacia la salida para evitar ser alcanzados por las fuerzas de seguridad, que además agredieron a varias mujeres por no portar el hiyab, el velo islámico reglamentario en ese país, informó la agencia de noticias Europa Press.

Las estaciones de subte y el transporte público suelen estar patrulladas por la llamada policía de la moral.

A partir de este martes, las manifestaciones se intensificaron en el marco de una campaña que coincide con el tercer aniversario del conocido como "Noviembre Sangriento", cuando cientos de personas murieron por la represión de las protestas contra el aumento de los precios del combustible.

Las autoridades iraníes señalaron que una persona fue detenida hoy en el subte de Teherán por "intentar provocar a los ciudadanos" y "alterar el orden y la seguridad".

Según indicaron, el detenido se hallaba en posesión de un cuchillo, sin que hayan trascendido más detalles, informó la agencia iraní de noticias Tasnim.

La muerte de la joven kurda Mahsa Amini, de 22 años, generó sucesivas manifestaciones que fueron duramente reprimidas por el Gobierno iraní.

El portal de noticias Human Rights Activists News Agency (Hrana) estima que más de 15.000 personas fueron detenidas, temporalmente o hasta el momento, desde el estallido de las protestas, que costó la vida de más de 330 personas, entre ellas medio centenar de efectivos de las fuerzas de seguridad.

Asimismo, ya son cinco los condenados a muerte por la Justicia iraní por delitos cometidos durante su participación en las protestas.

El ministro del Interior de Irán, Ahmed Vahidi, señaló ayer que varios extranjeros, entre ellos "elementos de la agencia de Inteligencia francesa", fueron arrestados durante los "disturbios".

"Personas de varias nacionalidades han sido arrestadas, algunas de las cuales han jugado un gran papel (en las protestas)", indicó.

Vahidi señaló que también fueron detenidos "elementos relacionados" con el grupo yihadista Estado Islámico.

"El enemigo intentó crear una atmósfera de inseguridad", denunció, antes de hacer hincapié en que "no pudieron lograr sus objetivos debido a la firme acción de las agencias de Inteligencia y seguridad (iraníes)".

Por otra parte, la Guardia Revolucionaria iraní anunció la detención de un supuesto integrante del Mossad, los servicios de Inteligencia de Israel, cuando "planeaba una operación subversiva", informó la agencia de noticias iraní Mehr. (Télam)