La Policía israelí impidió hoy que cientos de manifestantes nacionalistas judíos se acercaran al barrio musulmán de la Ciudad Vieja de Jerusalén para evitar enfrentamientos que pudieran provocar una escalada entre Israel y los movimientos palestinos.

Las organizaciones nacionalistas habían convocado una gran marcha en la Ciudad Vieja de Jerusalén, escenario de enfrentamientos entre manifestantes palestinos y la policía israelí en los últimos días, una manifestación considerada como un gesto de "provocación" por el gobierno.

Más de mil manifestantes con banderas israelíes se reunieron a primera hora de la tarde en la plaza de Tsahal, cerca del ayuntamiento, frente a la Ciudad Vieja, informó la agencia de noticias AFP.

El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, está "profundamente preocupado por el deterioro de la situación en Jerusalén", dijo su portavoz hoy en Nueva York.

El viernes y el domingo, los enfrentamientos entre manifestantes palestinos y la policía israelí causaron más de 170 heridos en la Explanada de las Mezquitas, el tercer lugar más sagrado del Islam y el más sagrado del judaísmo, al coincidir el mes musulmán del Ramadán y las celebraciones de la Pascua judía.

La presencia de los judíos, que pueden visitar la explanada en condiciones y horarios concretos pero no pueden rezar en ella por acuerdo tácito, y de agentes de policía en el lugar durante el Ramadán, fue considerada un gesto de provocación por los palestinos y los países de la región.

El año pasado, el movimiento islamista Hamás disparó cohetes contra territorio israelí al inicio de una marcha de organizaciones ultranacionalistas en la Ciudad Vieja de Jerusalén. (Télam)