La policía afgana reanudó el trabajo en los puestos de control del aeropuerto de Kabul junto a los talibanes, por primera vez desde que el movimiento islamista tomó el poder el 15 de agosto, informaron hoy dos agentes.

Miembros de la policía afgana se encontraban en varios puestos de control situados en el exterior de los principales edificios del aeropuerto.

"Volví al trabajo ayer, más de dos semanas después de que me enviaran a casa", declaró uno de los policías que pidió el anonimato, informó la agencia de noticias AFP.

"Recibí una llamada de un comandante talibán de alto rango que me pidió que volviera. Fue maravilloso, ayer. Estoy muy feliz de volver al servicio", comentó otro.

Un empleado del aeropuerto, encargado de la seguridad de una compañía privada, confirmó que la policía se desplegó ayer alrededor del aeropuerto.

"Garantizan la seguridad con los talibanes", agregó.

La semana pasada, los talibanes anunciaron la composición del nuevo Gobierno de transición formado por miembros ultraconservadores, algunos de los cuales ya intervinieron en el régimen fundamentalista de los años 90.

Asimismo, instaron a las fuerzas del antiguo Gobierno a integrar los nuevos servicios de seguridad.

Veinte años después de ser derrocados por una coalición liderada por Estados Unidos, los talibanes tomaron el control del país el 15 de agosto tras una ofensiva militar relámpago.

A pesar de que los talibanes habían prometido que incluirían a miembros de otros grupos en el gobierno, los puestos clave anunciados están en manos de líderes talibanes.

Su llegada al poder desató a finales de agosto escenas de caos en el aeropuerto de Kabul, debido a que miles de afganos intentaban desesperadamente salir del país mediante el gigantesco puente aéreo organizado, entre otros, por Estados Unidos, por temor a posibles represalias de los talibanes.

Desde hace unos días se aprecia una aparente vuelta a la normalidad en el aeropuerto.

Dos vuelos chárter de Qatar Airways despegaron a finales de la semana pasada, con ciudadanos extranjeros y afganos que no habían podido ser evacuados.

La aerolínea nacional paquistaní, PIA, prevé reanudar mañana los vuelos comerciales entre Islamabad y Kabul.

Este nuevo Gobierno talibán se enfrenta a la difícil tarea de relanzar la economía del país y lidiar con los complejos problemas de seguridad, incluida la rama local del grupo Estado Islámico (EI), rival de los talibanes y que está detrás de sangrientos atentados. (Télam)