Luego que el Gobierno de Nicolás Maduro incluyera a un empresario preso en África y en proceso de ser extraditado a Estados Unidos en su delegación negociadora en México, la oposición venezolana criticó la medida, acusó al chavismo de estar tratando de "liberarlo" y le pidió a Noruega, el mediador en el diálogo que las dos partes mantienen hace meses, que "garantice el cumplimiento" de las normas acordadas.

Ayer, el presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) y jefe de la delegación chavista en el diálogo, Jorge Rodríguez, anunció que se suma como delegado al empresario colombiano Álex Saab, preso en Cabo Verde y acusado de lavado de dinero y actuar como testaferro de Maduro, aunque no aclaró cómo lo hará.

Hacía solo siete días que la Justicia de ese país africano había ratificado su visto bueno para la extradición de Saab a Estados Unidos y, solo cuatro de que esta decisión fuera cuestionada por el Gobierno de Rusia por cómo podía impactar en el diálogo en México.

Anoche, tarde, la delegación de la oposición que participa en el diálogo criticó la inclusión de Saab.

"El anuncio de la solicitud de incorporación realizada hoy corresponde a una estrategia de defensa del régimen ante el proceso judicial entre dos países con separación de poderes y democracia, cuyos órganos jurisdiccionales siguen un proceso de extradición", cuestionó en un comunicado difundido por el jefe de la delegación opositora, Gerardo Blyde.

"No es la primera vez que esto se intenta. Existen precedentes, como el caso del guerrillero Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda, alias 'Simon Trinidad', a quien la FARC incorporó, a fin de liberarlo, en la delegación de negociación de paz de Colombia. No tuvo éxito, nunca pudo ser incorporado", agregó el texto.

La delegación opositora se declaró "comprometida" con el diálogo que mantiene con representantes del Gobierno de Maduro, pero pidió "la facilitación del Reino de Noruega que garantice el cumplimiento por parte de la delegación del régimen de las normas de reserva acordadas que rigen en el proceso".

"Convertir este proceso en una guerra de micrófonos o debate en los medios le hace mucho daño a la negociación", agregó.

Saab fue detenido el 12 de junio de 2020 en Comarca Do Sal, Cabo Verde, cuando un avión privado en el que viajaba de Rusia a Irán realizó una escala técnica para cargar combustible.

La Cancillería venezolana afirmó entonces que el colombiano viajaba en calidad de "agente" del Gobierno de Maduro para realizar gestiones relacionadas con la obtención de alimentos e insumos médicos para combatir el coronavirus.

El Supremo Tribunal de Justicia de Cabo Verde avaló en marzo pasado la extradición de Saab a EEUU y el Tribunal Constitucional ratificó el martes esa decisión, al denegar una apelación de la defensa.

El viernes, Rusia dijo que Washington está "tratando de utilizar" a Saab "como palanca de presión adicional sobre el Gobierno venezolano" y advirtió que ello es "una amenaza seria a los esfuerzos" del chavismo y la oposición para "encontrar vías mutuamente aceptables", según un comunicado firmado por la vocera de la cancillería, María Zajarova.

El empresario, de 49 años, tiene una causa abierta en un tribunal federal de Florida, EEUU, por un cargo de blanqueo de capitales en relación con supuestos sobornos de funcionarios venezolanos.

El 25 de julio de 2019, EEUU incluyó a Saab, a dos de sus hijos y a su socio Álvaro Pulido en una lista de 10 personas -entre las cuales también estaban tres hijastros de Maduro- y 10 empresas a los que aplicó sanciones económicas por su supuesta vinculación con negocios irregulares con autoridades de Venezuela. (Télam)