La ONU denuncio hoy la "violenta represión" de manifestaciones pacíficas en Afganistán por parte de los talibanes, en las que al menos murieron cuatro personas, y pidió al nuevo Gobierno islamista que respete el derecho internacional.

"Instamos a los talibanes a dejar de hacer uso de la fuerza y de las detenciones arbitrarias, inmediatamente, contra quienes ejercen su derecho a protestar de forma pacífica y contra los periodistas que cubren esas manifestaciones", declaró Ravina Shamdasani, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

Según un recuento "no exhaustivo" del Alto Comisionado publicado durante una rueda de prensa regular en la sede de la ONU en Ginebra, cuatro manifestantes murieron por disparos de los talibanes, subrayó Shamdasani, quien además denunció que el movimiento prohibió, anteayer, cualquier concentración no autorizada.

"Según el derecho humanitario internacional, cualquier uso de la fuerza debe ser un último recurso en respuesta a las manifestaciones, debe ser estrictamente necesario y proporcional y las armas de fuego nunca deben ser utilizadas si no es en respuesta a una amenaza mortal inminente", recordó la vocera.

Luego, señaló que "más que prohibir las manifestaciones pacíficas, los talibanes deberían dejar de usar la fuerza y garantizar el derecho de reunión pacífica y la libertad de expresión, también cuando la gente quiere dar cuenta de sus preocupaciones y hacer uso de su derecho a participar" en la gestión del país.

Por último recalcó que los periodistas que cubren esas protestas no deben ser objeto "ni de represalias ni de acoso", tras los testimonios de dos reporteros afganos a los que los talibanes propinaron una fuerte paliza.

Las protestas se venían sucediendo desde el pasado 15 de agosto.

Según varios informes, los talibanes habrían comenzado a hacer un mayor uso de la fuerza contra aquellos implicados en las manifestaciones.

Entre el 15 y el 19 de agosto, al menos un hombre y un niño murieron a manos de las fuerzas talibán en las localidades de Nangarhar y Kunar, donde otras ocho personas resultaron heridas.

En Kabul, varios grupos de mujeres fueron disueltos de forma violencia después de que los talibanes realizaran una serie de disparos al aire, mientras escenas similares se repitieron en las provincias de Kapisa y Tajar, donde varias mujeres fueron arrestadas.

"En vez de prohibir las protestas", los talibán deben "dejar de hacer uso de la fuerza y garantizar la protección de las libertades", concluyó. (Télam)